<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415</id><updated>2012-02-17T00:00:46.131+01:00</updated><title type='text'>Tirando a dar</title><subtitle type='html'>"Destrozando trincheras hechas de realidad..."</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>42</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-7283414996290108246</id><published>2009-06-02T22:47:00.001+02:00</published><updated>2009-06-02T22:49:48.046+02:00</updated><title type='text'>Vivir</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SiWQZkNOPWI/AAAAAAAAACE/DNugD7x2QEI/s1600-h/3584883739_b7e21f797f.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 210px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SiWQZkNOPWI/AAAAAAAAACE/DNugD7x2QEI/s320/3584883739_b7e21f797f.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342835301835226466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace años alguien me dijo que procurara evitar escribir sobre el amor o la muerte. No hay nada tan patético como escribir sobre temas tan universales sin caer en tópicos o en una sensiblería cutre. Y tenía razón.&lt;br /&gt;Sin embargo una no siempre decide sobre qué escribir. A veces las ideas se agolpan en la cabeza y empujan por salir, por cobrar forma y poner cierto orden. Si escribo es por encontrar la salida a un laberinto. Diría que se trata de un proceso de reflexión. No en vano desarrollé mi sed escritora a raíz de un diario que a su vez se alimentó con la lectura del de Ana Frank. Es curioso como nos determinan algunas circunstancias. &lt;br /&gt;Cuando algo te entusiasma tratas de imitarlo. Lo intentas reiteradamente, durante mucho tiempo, lo haces por adicción, por compromiso, por autocomplacencia y al final, después de todo ese tiempo, te das cuenta de que para qué lo vas a hacer cuando resulta mucho más placentero que lo hagan los demás. E infinitamente mejor.&lt;br /&gt;Por eso me quedo con que la escritura es, para mí, un proceso de reflexión, un diálogo con mi propia voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que alguien me dijo una vez que tratara de no escribir sobre el amor o la muerte. Mi tendencia al dramatismo me hace inclinarme por lo segundo. Si a eso le añadimos cierto toque nihilista a mi visión de la vida, obtenemos un resultado bastante patético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suelo pensar mucho en la muerte. A nadie le gusta hablar sobre ello pero, como la observación de un pájaro muerto siendo devorado por los gusanos, es algo que engancha. Nos repele y atrae a partes iguales. &lt;br /&gt;La vida, que es tan cuca ella, nos endulza la existencia con espejismos. Juventud, amor, hijos. En estos tres conceptos se basa el sentido de nuestras vidas, es decir, la de cada uno. Cuando somos jóvenes, y a pesar de ser conscientes de la muerte, nos creemos eternamente así, e inmortales (la muerte queda tan lejos e inalcanzable pero, ups, todo llega). &lt;br /&gt;El amor nos proporciona la falsa creencia de que estamos experimentando algo único que nadie jamás ha experimentado de la misma forma. Pero el caso es que es algo que lleva repitiéndose desde que el hombre empezó a tener que currarse lo de conseguir una hembra. Luego vino el Romanticismo y Hollywood para rematar la faena. El método salvaje vuelve, eso sí, pero con moderación. &lt;br /&gt;Los hijos dan, a quien los tiene, el sentido de su existencia. “Yo he nacido para tenerte a ti, hijo mío”. No se me ocurre nada más absurdo. ¿O es que acaso puede tener sentido dar a luz una vida que también se extinguirá? ¿Acaso eso proporciona algún tipo de sentido a nuestra existencia o, yendo más allá, a la de la Humanidad? ¿Es que acaso la Humanidad tiene sentido? ¿Lo tuvo la existencia de los dinosaurios? No tiene más sentido que el de un cervatillo que se aparea para perpetuar la especie. Biología pura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No somos nada. Frase típica en momentos fúnebres pero no por ello deja de ser cierta. Pero si hay algo que sin duda alguna somos, es olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, a sabiendas de ese vacío que proporciona la existencia sin sentido, y siendo plenamente consciente de que llegará (pronto) el día en que seré olvido, elijo como sentido de mi vida cada segundo de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque… ¿Qué otro sentido puede tener la vida sino el de simplemente vivir?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-7283414996290108246?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/7283414996290108246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=7283414996290108246' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7283414996290108246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7283414996290108246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2009/06/vivir.html' title='Vivir'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SiWQZkNOPWI/AAAAAAAAACE/DNugD7x2QEI/s72-c/3584883739_b7e21f797f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-1419424457780588261</id><published>2009-02-22T20:30:00.003+01:00</published><updated>2009-02-22T20:35:23.331+01:00</updated><title type='text'>Caleidoscopio</title><content type='html'>Nunca pensé que pudiera hacerse real, pero una mañana deseé con todas mis fuerzas poder vivir todas las vidas en una sola. Y se cumplió. &lt;br /&gt;Desde muy joven me había quejado de que sólo tenía una única vida que ofrecía millones de posibilidades que no podía abarcar. No me parecía coherente, pensaba que las cosas debían ser al revés, como tener millones de vidas y, en cada una, elegir una única posibilidad. Por eso cada noche me acostaba deseando con todas mis fuerzas poder vivir todas las vidas en una. Cuando cumplí veintitrés ocurrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veía la realidad en todas sus dimensiones. No fue muy exagerado al principio, claro, los primeros meses sólo eran intuiciones, algo que achacaba a mi poderosa imaginación, luego el hecho fue cobrando forma o más concretamente, varias formas. Múltiples y distintas. Era  como rozar la locura, con la única diferencia de que yo sabía que no estaba loca. En una de mis vidas, eso sí, permanecí unos meses encerrada en un manicomio, atada con camisa de fuerzas y con la mirada perdida observando los relieves acolchados de una habitación blanquísima. Así que podía comparar, claro que a veces era difícil saber a qué vida debía ceñirme. &lt;br /&gt;No resultaba cómodo, puede parecer genial poder saber a cada instante las múltiples posibilidades que ofrece el, llamémosle así, destino. Pero no es como imaginan. Veía la realidad como si la mirase a través de un caleidoscopio.&lt;br /&gt;Hasta que me acostumbré a guiarme entre tantas escenas simultáneas de mi vida (podía verme, por ejemplo, realizando un viaje a Estambul o renunciando al trabajo que posteriormente me haría millonaria) me sentí desorientada. El cúmulo de visiones que se multiplicaban de forma exponencial a medida que las posibilidades aparecían con cada acción realizada (bastaba, simplemente, con cerrar los ojos en un momento preciso) me impedían distinguir entre lo que hacía yo, como persona común viviendo en un único plano real, y el resto. Aunque suene maravilloso, no lo era, pero podía vivir todas las vidas posibles a la vez.&lt;br /&gt;Mi madre me despertaba trayéndome el desayuno a la cama, y entonces mi marido aparecía en un plano distinto pero igualmente creíble y real, vestido de traje y corbata, listo para irse a trabajar y un domingo juro que unos mellizos mulatos me recibieron en mi casa de La Toscana ataviados únicamente con una rosa entre los dientes. Soltera desesperada, depredadora, ama de casa, madre, hija, emprendedora o ejecutiva de éxito, drogodependiente y puta, vivía simultáneamente muchos momentos, muchas sensaciones. &lt;br /&gt;Pero me resultaba imposible y agotador sostener ese ritmo, era excesivo y pensé que podría llegar a matarme, aunque en tres de mis vidas estuviera muerta ya. Decidí que me iría a dormir pronto y que, al despertar, la primera visión que llegara sería la única a la que prestaría atención, la elegiría como mi única vida y prescindiría totalmente del resto de opciones, y por tanto, de las otras muchas vidas que surgían a diario. &lt;br /&gt;Lo primero que vi fue a Álvaro, uno de mis maridos, sensible y cariñoso, tal vez algo simple y aunque no era el mejor en la cama, creí que en él encontraría la paz que estaba necesitando. Así que aunque al instante de toparme con su mirada comenzaron a agolparse todas las demás vidas, me esforcé en concentrarme únicamente en él. &lt;br /&gt;Tardé semanas en conseguir centrarme en esa vida mientras todas las demás sucedían al mismo tiempo, pero al final logré dominarlas a mi antojo. Todos los días, antes de acostarme y al despertar, centraba especialmente mis esfuerzos en mi vida con Álvaro, aunque no pudiera evitar que de vez en cuando se intercalara alguna sensación procedente de las manos de Rubén, la sonrisa de Marta o la angustia ante la soledad más absoluta. La tristeza y la alegría me abordaban al mismo tiempo y en una ocasión me eché a llorar en la boda de Susana, la prima de mi marido, porque acababa de morir uno de mis hijos ahogado en mi piscina del chalé de Benidorm. &lt;br /&gt;Me costó pero conseguí que las demás vidas se convirtieran en una especie de espejismo, y eso me hacía reforzarme en la idea de que había elegido bien entre tantas realidades, aunque a veces me resultaba demasiado convencional y sosa comparada con esa otra en la que ya había viajado por toda Asia y gran parte de África, fotografiando medio mundo, o con aquella en la que había podido montar mi propia compañía de teatro, aunque sólo actuáramos en pequeños cafés. La comparaba, además, con esa en la que, al fin, había visitado París, paseando por el barrio latino o cruzando el Pont des Arts como tantas veces soñé, quedándome a vivir allí como escritora de críticas gastronómicas para un diario francés. &lt;br /&gt;En la vida con Álvaro faltaban muchas de esas cosas pero, puede que por cobardía o tal vez movida por un frágil concepto de seguridad, era la que había elegido. Me preocupaba pensar en los motivos que me habían llevado a ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un puñado de años después, al despertar, hice como cada día. Antes de abrir los ojos, me concentré en la vida elegida. Amanecí en una amplia cama de sábanas blancas, limpias, desconocidas aunque extrañamente familiares. Parpadeé varias veces, apretando con fuerza los ojos, y lo primero que me sorprendió fue que, sin ningún tipo de esfuerzo, mi visión caleidoscópica de la vida se había esfumado. Todo era muy tranquilo pero destilaba cierta soledad, me sentía como si un esquizofrénico se hubiera curado de su enfermedad de la noche a la mañana. &lt;br /&gt;No podía reconocer la estancia aunque me resultara conocida, me había concentrado tanto y con tanta intensidad en ignorar el resto de mis vidas que no lograba identificar nada con precisión. Ni la lámpara con forma de huevo de la mesita, ni la madera de cedro del armario, el verde lima de las paredes o el señor con bigote que dormía a mi lado.&lt;br /&gt;Di un respingo y contuve la respiración. No dije nada. Estaba acostumbrada a no impresionarme cuando me topaba con desconocidos que daban muestras de conocerme demasiado bien. &lt;br /&gt;Me levanté, noté que iba desnuda al sentir un aire ligero sobre mi piel, que entraba por la ventana. Busqué el baño, algo aturdida por la situación. Antes de poder encontrarlo me di de bruces con un espejo de cuerpo entero, en el salón. &lt;br /&gt;Mi grito grave, rotundo, debió despertar al del bigote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi pene era descomunal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-1419424457780588261?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/1419424457780588261/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=1419424457780588261' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/1419424457780588261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/1419424457780588261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2009/02/caleidoscopio.html' title='Caleidoscopio'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-7450048220721744762</id><published>2008-10-06T12:07:00.002+02:00</published><updated>2008-10-06T12:12:13.147+02:00</updated><title type='text'>Anticrónica de un concierto no anunciado -o sí-</title><content type='html'>El 4 de Octubre de 2008 estaba predestinado, musicalmente hablando, a ser un día cenizo. Para empezar, hace cosa de un mes, o más, surgieron las primeras noticias: Vetusta Morla tocarían en Elche (Alicante), Rufus Wainwright (fijo que lo he escrito mal) en Alicante city, en un recinto con una acústica terrible y Bryan Adams en otro que me daba más o menos igual. Yo soy de Alicante y me frotaba las manos pensando en un panorama así de rebosante de oferta musical, cosa inhóspita en esta zona levantina donde a no ser que te llames Merche, Bustamante, Revólver o algo así no te hacen un hueco. Pero pronto caí del guindo, impepinablemente ese día, ese día de ese fin de semana, estaría en Madrid. Bien, intentando no pensar mucho en este &lt;span style="font-style:italic;"&gt;handicap&lt;/span&gt; y pensando en posibles desgracias que impedirían los conciertos (que los de Vetusta Morla hubieran sido abducidos por algún ser del ciberespacio o que Rufus Wainwright hubiera sido abducido por algún pariente del ciberespacio) digamos que calmaba mi conciencia. Y así hasta que llegó el fin de semana cenizo.&lt;br /&gt;Que ahora que reflexiono sobre ello bien puede haber sido cosa del destino que nos puso zancadillas o, simplemente, que no se nos ocurrió consultar con suficiente antelación la programación musical para ese fin de semana madrileño. Craso error este último. La madrugada del viernes nos enteramos de que &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Love of lesbian&lt;/span&gt; (de esos grupos cuya música te engancha cual trozo de velcro) toca en la Moby Dick la noche siguiente. Genial, esto adquiere otra tonalidad. Que le den a los Vetusta, al friki de los mil disfraces y al otro. Hay que ir a ese concierto. Y entonces comienza lo que yo he querido denominar: la búsqueda desesperada (lo sé, muy original no es). A la mañana siguiente, indagando por la red, conseguimos averiguar que se pueden comprar las entradas de manera anticipada en Atrápalo (¿Atrápalo? ¿El mismo sitio donde se pueden pillar entradas para Pitingo y Hoy no me puedo levantar? Qué sindios, la virgen). Ya he dicho que fue un sábado musicalmente cenizo así que nadie se sorprenderá cuando diga que no quedaban entradas en Atrápalo. Mal rollo. Yo, ingenua de mí, llego a pensar que debe ser un error eso de que las entradas para LoL estén a la venta en esa página. Así que nos queda llamar a la sala, a buscar un resquicio de esperanza que arroje algo de luz a este entuerto. Nadie contesta, nos atiende un contestador: "Nuestro horario de atención al público es de 10 a 2 y de 4 a 8..." ¡¡Ya, pero es que son las 6!! Nota prescindible: No le gritéis nunca a un contestador, no escucha y, por el contrario, puedes quedar fatal si tras el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;pii&lt;/span&gt; se registran tus exabruptos. Bueno, mantengamos la calma. Seguro que en taquilla pillamos entradas. Segundo craso error, el de infravalorar el -inesperado- poder de convocatoria de LoL... claro que estamos hablando de Madrid... Llegamos allí tan pronto el compromiso ineludible de ese fin de semana -el mismo que nos hacía pasar ese fin de semana en Madrid- finaliza, es decir, a las nueve menos cuarto -la sala abría sus puertas a las 9- y ya había una cola considerable. Así que allí estamos, dos frikis vestidos como pijos en una cola llena de más frikis vestidos de frikis que nos miran raro mientras tratamos de calmar los nervios y potenciar el casi perdido optimismo. Frases como "seguro que hay entrdas de sobra", "la gente de la cola ya llevará entradas y no se van a acabar tan pronto" o "mira la cola que hay detrás de nosotros, fijo que entramos sin problemas", salen de nuestros labios. Tercer craso error. El de cultivar falsas esperanzas, las cuales se desvanecen por completo cuando veo salir de la sala a una tipa que tiene toda la pinta de no estar haciendo cola, ni ser una paria que se sale de la cola para animar al personal, no. Tiene pinta de manejar el asunto, y además lleva el pelo corto y raro, un piercing en los labios, una riñonera y, lo que es peor, una tarjeta identificativa. Mierda, las sospechas cobran su forma definitiva cuando, a pocos metros ya de la entrada, tras haber avanzado otros pocos, la tipa suelta la frase mágica: "chicos, lo sentimos mucho pero los que no hayáis pillado entradas en Atrápalo (o sea, que era cierto?!) o tengáis invitación ya no podéis comprar entrada, están agotadas". &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Houston, tenemos un poema&lt;/span&gt;. Llego a pensar que es una lista que quiere espantar a la gente de la cola y hacerse ella con las entradas que queden o algo así, dudo unos instantes hasta retirarnos de la cola y asumir la decepción de no poder ver el último concierto de la gira de LoL de este año. Nos quedamos unos instantes observando a la gente que pasa, la que no se retira de la cola porque ya las tiene compradas y yo pienso en eso de las invitaciones y me imagino consiguiendo algunas o que de repente nos vayamos a algún bar cercano a ahogar las penas y estén allí los del grupo, porque aún no han entrado a la sala, les contemos lo sucedido y nos den un pase VIP.&lt;br /&gt;Pero no, eso sólo les ocurre a los que tienen potra, y no a dos frikis vestidos de pijos en un 4 de octubre musicalmente cenizo donde los haya.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-7450048220721744762?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/7450048220721744762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=7450048220721744762' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7450048220721744762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7450048220721744762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/10/anticrnica-de-un-concierto-no-anunciado.html' title='Anticrónica de un concierto no anunciado -o sí-'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-7907398415181173779</id><published>2008-09-05T15:09:00.002+02:00</published><updated>2008-09-05T15:13:41.390+02:00</updated><title type='text'>Diario de una ausencia (4)</title><content type='html'>Duele&lt;br /&gt;la posibilidad&lt;br /&gt;de perderte&lt;br /&gt;todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En frascos de cristal&lt;br /&gt;guardo las lágrimas&lt;br /&gt;que derramaste&lt;br /&gt;para beberlas después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugo amargo&lt;br /&gt;que me devuelve&lt;br /&gt;la dolorosa lucidez&lt;br /&gt;del hueco desierto&lt;br /&gt;de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nombrarte&lt;br /&gt;es el único modo&lt;br /&gt;de traer tu presencia&lt;br /&gt;-viva, honda, poderosa-&lt;br /&gt;al inocuo transcurso&lt;br /&gt;de los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor es la herida&lt;br /&gt;-abierta-&lt;br /&gt;causada por el arma&lt;br /&gt;-certera-&lt;br /&gt;de mi prematura inconsciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perderte sería&lt;br /&gt;un largo túnel&lt;br /&gt;previo a la nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-7907398415181173779?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/7907398415181173779/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=7907398415181173779' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7907398415181173779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7907398415181173779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/09/diario-de-una-ausencia-4.html' title='Diario de una ausencia (4)'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-402020917025439168</id><published>2008-08-31T12:12:00.003+02:00</published><updated>2008-09-01T11:26:56.070+02:00</updated><title type='text'>Diario de una ausencia (3)</title><content type='html'>Encuentro&lt;br /&gt;que la cotidianidad&lt;br /&gt;se constituye&lt;br /&gt;únicamente&lt;br /&gt;de esparadrapos que disimulan&lt;br /&gt;las cicatrices &lt;br /&gt;de un pausado transcurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque estar sin ti&lt;br /&gt;es eso&lt;br /&gt;simplemente, &lt;br /&gt;              existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver a casa &lt;br /&gt;no es más&lt;br /&gt;que desandar los pasos&lt;br /&gt;que pocos minutos antes&lt;br /&gt;me dirigieron&lt;br /&gt;a otro lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y otro lugar&lt;br /&gt;no es más&lt;br /&gt;que un limitado espacio&lt;br /&gt;como otro cualquiera.&lt;br /&gt;Sin vida,&lt;br /&gt;yermo e inútil,&lt;br /&gt;hermoso o no,&lt;br /&gt;pero insustancial&lt;br /&gt;si tú&lt;br /&gt;no me acompañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respirar se convierte&lt;br /&gt;en el automatismo absurdo&lt;br /&gt;de mi lineal existencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-402020917025439168?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/402020917025439168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=402020917025439168' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/402020917025439168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/402020917025439168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/08/diario-de-una-ausnecia-3.html' title='Diario de una ausencia (3)'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-7032054128858603484</id><published>2008-08-25T11:07:00.002+02:00</published><updated>2008-08-25T11:11:54.375+02:00</updated><title type='text'>Diario de una ausencia (2)</title><content type='html'>Voy al cine&lt;br /&gt;con el inconsistente pretexto&lt;br /&gt;de diluir tu ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrada para uno.&lt;br /&gt;Fila nueve, sexta butaca.&lt;br /&gt;Sólo veo parejas&lt;br /&gt;y pequeños grupos&lt;br /&gt;que dulcemente&lt;br /&gt;sonríen,&lt;br /&gt;comentan,&lt;br /&gt;bromean.&lt;br /&gt;Se me anuda en el alma&lt;br /&gt;la dicha ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palomitas para uno.&lt;br /&gt;Recipiente pequeño,&lt;br /&gt;botella de agua.&lt;br /&gt;Ocupo mi asiento&lt;br /&gt;en la oscuridad.&lt;br /&gt;Es acogedor saber&lt;br /&gt;que nadie me ve.&lt;br /&gt;Esconderme&lt;br /&gt;es un privilegio&lt;br /&gt;que sólo yo conozco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Película para uno.&lt;br /&gt;Aún se me hace raro&lt;br /&gt;apretar en un puño&lt;br /&gt;mi entrada solitaria.&lt;br /&gt;O la mirada del acomodador&lt;br /&gt;que me observa&lt;br /&gt;compasivo&lt;br /&gt;como al animal que alguien &lt;br /&gt;dejó olvidado&lt;br /&gt;en una cuneta.&lt;br /&gt;Quisiera gritar&lt;br /&gt;que no estoy sola.&lt;br /&gt;De alguna manera&lt;br /&gt;sigues conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lágrimas para uno.&lt;br /&gt;Recuerdo las películas&lt;br /&gt;que vimos juntos.&lt;br /&gt;En la penumbra del hogar&lt;br /&gt;-ése que se me derrumba-&lt;br /&gt;o en la sala de un cine&lt;br /&gt;como éste.&lt;br /&gt;Hay algo absurdo&lt;br /&gt;en la soledad&lt;br /&gt;de una película compartida&lt;br /&gt;con decenas de desconocidos.&lt;br /&gt;Sin querer comento,&lt;br /&gt;hablo en voz alta.&lt;br /&gt;Al fin libero sílabas&lt;br /&gt;-pequeñas-&lt;br /&gt;que nadie atiende.&lt;br /&gt;Sin embargo &lt;br /&gt;ya no resulta extraño&lt;br /&gt;que hable sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi lado hay un asiento vacío,&lt;br /&gt;y me aterra pensar que este no hablarte&lt;br /&gt;sea el epílogo&lt;br /&gt;de un absoluto final.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-7032054128858603484?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/7032054128858603484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=7032054128858603484' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7032054128858603484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7032054128858603484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/08/diario-de-una-ausencia-2.html' title='Diario de una ausencia (2)'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-4539491125773386346</id><published>2008-08-24T14:05:00.001+02:00</published><updated>2008-08-24T14:05:36.788+02:00</updated><title type='text'>Diario de una ausencia (1)</title><content type='html'>Yo sólo soy&lt;br /&gt;porque tú existes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He palpado tu ausencia&lt;br /&gt;esta mañana.&lt;br /&gt;Al otro lado de la cama&lt;br /&gt;mi mano inquieta&lt;br /&gt;no encontró nada.&lt;br /&gt;Sábanas frías, una almohada arrugada.&lt;br /&gt;Un colchón inmenso, helado. &lt;br /&gt;Vacío.&lt;br /&gt;He palpado tu ausencia&lt;br /&gt;todo el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te busqué por la casa&lt;br /&gt;al levantarme.&lt;br /&gt;La cocina enmudecía&lt;br /&gt;no dijo nada.&lt;br /&gt;El gel de ducha, algunas camisetas&lt;br /&gt;o tu espuma de afeitar.&lt;br /&gt;Son las huellas que has dejado,&lt;br /&gt;en apariencia.&lt;br /&gt;Hay mucho más dentro de mí.&lt;br /&gt;Te busqué por la casa&lt;br /&gt;al despertar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada sucede igual&lt;br /&gt;si no es contigo.&lt;br /&gt;Consumo cigarrillos cuyo humo&lt;br /&gt;se mezcla con el salitre &lt;br /&gt;de mis ojos.&lt;br /&gt;Me vienen a la memoria&lt;br /&gt;los días de mar, el sol,&lt;br /&gt;las gaviotas.&lt;br /&gt;Salir del agua con la piel&lt;br /&gt;placenteramente acartonada.&lt;br /&gt;Nada sucede igual&lt;br /&gt;y sin embargo&lt;br /&gt;todo parece lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy descubro que sólo soy&lt;br /&gt;porque tú existes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-4539491125773386346?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/4539491125773386346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=4539491125773386346' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/4539491125773386346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/4539491125773386346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/08/diario-de-una-ausencia-1.html' title='Diario de una ausencia (1)'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-2545621729054205598</id><published>2008-05-27T21:02:00.004+02:00</published><updated>2008-05-27T21:21:37.398+02:00</updated><title type='text'>Lluvia eléctrica</title><content type='html'>&lt;strong&gt;24 de Mayo de 2008.&lt;br /&gt;Wah Wah Club, Valencia: Concierto de José Ignacio Lapido (Gira de presentación de su último disco, "Cartografía")&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis recuerdos no suelen ser lineales. Ni siquera están formados por hechos concretos, sino más bien por sensaciones, probablemente bastante alejadas de la realidad. Pero dudo que esto sólo me suceda a mí.&lt;br /&gt;El pasado sábado pude volver a disfrutar de otro concierto del Maestro en Valencia, concierto que por otro lado esperaba como agua de… mayo. Hablar de los momentos previos al mismo sería incluso surrealista, especialmente teniendo en cuenta que en cuestión de media hora pasé de estar viendo y escuchando a Rodolfo Chiquilicuatre en la pantalla del bar sito junto a la sala Wah Wah, a tener delante de mis narices algo totalmente distinto. Ya en pie de sala, justo en la puerta, me topé con el gran &lt;strong&gt;Manolo Bertrán&lt;/strong&gt; (Doctor Divago) que cargaba con un vinilo de su último disco (más info en www.doctordivago.com). Me dirigí a  él sin más miramientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Hola! ¡Tú eres Manolo Bertrán!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(Cara de perplejidad del susodicho) &lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Sí... ¿y tú quién eres?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dió comienzo entonces la explicación en forma de recordatorio de aquel concierto apoteósico que dieron en Alicante un par de años atrás. La crónica del mismo, por cierto, anda por este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pues aquí estamos, para ver al Maestro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, &lt;strong&gt;Doctor Divago&lt;/strong&gt;, habían hecho una presentación de su último disco -&lt;strong&gt;Las canciones del año que viene&lt;/strong&gt;- precisamente esa misma tarde, en la Fnac de Valencia. Presentación a la que no pude asistir por circunstancias ajenas al guión...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada concierto de Lapido es único. Con este van cuatro para mí y sin embargo, me sabe con la misma o mayor intensidad que el primero. Tal vez puede ser difícil de entender mi falta de objetividad para quienes hubieran preferido otra &lt;em&gt;set list&lt;/em&gt;, un mejor manejo de tal o cual instrumento, mejor acústica, más bises o cualquier otra cosa. El caso es que para mí el simple hecho de vivirlo, de estar ahí, ya es todo un acontecimiento.&lt;br /&gt;Me sorprendieron los temas escogidos, y me sorprendieron gratamente. A muchos les sorprendió que Lapido no se ciñera tanto a los temas de su último disco (en cualquier caso, sonaron unos ocho temas del mismo) pero lo que yo digo es que los discos están hechos para escucharlos en casa, cómo y cuanto a uno le plazca. &lt;br /&gt;Los conciertos… son otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pudo empezar de forma más irónica que con esa irreconocible –al menos para mí- &lt;strong&gt;“Me voy”&lt;/strong&gt;, que durante un buen rato me dejó perpleja hasta que adiviné, por el estribillo, que se trataba de este tema. Los focos daban a la sala un ambiente rojizo, como de cabaret, y Lapido hizo acto de presencia con su habitual look de rockero de los de antes, de los de verdad. Todos &lt;em&gt;aplaudimos con emoción&lt;/em&gt; cuando el grupo tomó sus instrumentos, dispuestos a darnos lo mejor. Un pequeño percance empañó este empeño –valga la redundancia- cuando fallaron los teclados y &lt;strong&gt;Raúl&lt;/strong&gt; no pudo lucir del todo su destreza musical. Sin embargo apenas lo notamos, al menos no en mi caso, &lt;strong&gt;Lapido&lt;/strong&gt; hizo un gesto despreocupado cuando todos podíamos notar su preocupación y la música siguió sonando. Son las cosas del directo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me costó bien poco ir dando rienda suelta a mis instintos musicales más bajos. Una al final se acabó dejando llevar y me dejaron de importar las posibles consecuencias derivadas de maltratar mis cuerdas vocales mediante tanto berrido irracional. Y doy gracias a que estoy en forma, de otro modo casi con total seguridad hubiera amanecido con unas fuertes agujetas de tanto saltar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya decía al principio que mis recuerdos no son lineales. Tras el concierto, y en un arrebato nada premeditado, aproveché para felicitar por el concierto a &lt;strong&gt;Víctor&lt;/strong&gt; que, por cierto, estuvo tremendo sobre el escenario, comprometido con su guitarra y con el grupo como siempre, sacándole los mejores alaridos a su instrumento. Confieso que mi timidez extrema –tal vez si hubiera bebido más- y las ganas de todos nosotros de compartir impresiones con la banda me frenaron mucho a la hora de dirigirme a ellos. Me asustaba la idea de abrumarlos en caso de ponerme estupenda en exceso. No tenía ningunas ganas de que me tomaran por loca, y menos por una loca &lt;em&gt;gruppie&lt;/em&gt;. Sin embargo algo así debí parecer cuando, tras una dura búsqueda y captura de single –que por cierto, ya tenía, pero que había olvidado llevar al concierto- y habiendo comprobado que no quedaba ni un puñetero cartel del concierto en toda la sala, avasallé al pobre José Ignacio justo en el instante en el que pretendía darle el primer sorbo a su gin-tonic –creo-. Siempre he tenido el don de la oportunidad. &lt;br /&gt;Tras unas frases inconexas y atropelladas a lo Maestro Yoda, en las que le felicité por el concierto, y otras lindeces varias, como darle dos besos a destiempo o decirle cómo me llamo después de… en fin, ya dije que fueron inconexas. Decía que tras estas frases conseguí que me firmara el single y me quedé con esa cara de pánfila que ponen los entendidos en arte cuando ven un cuadro abstracto que vale un pastón. Pero estaba feliz, me había salido con la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SDxfG-ies1I/AAAAAAAAAA4/Cq1UuN3YtUw/s1600-h/angel+single.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SDxfG-ies1I/AAAAAAAAAA4/Cq1UuN3YtUw/s320/angel+single.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205139842804921170" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concierto fue apoteósico, eléctrico hasta decir basta y sonó rotundo, realmente potente. Me encantó. El repertorio, el sonido, el grupo, el ambiente… todo. El repaso a toda la discografía lapidiana me pareció bastante acertado. Desde el sorprendente comienzo que ya comenté, seguido de &lt;strong&gt;“Alguien vendrá”&lt;/strong&gt; para a continuación abordar de lleno el último disco con &lt;strong&gt;“En el ángulo muerto”&lt;/strong&gt;. Canción que es 100% Lapido, a todo esto. &lt;br /&gt;Modo &lt;em&gt;friki on&lt;/em&gt;, he de decir que me llamó muchísimo la atención que se incluyeran en la &lt;em&gt;set list&lt;/em&gt; canciones como &lt;strong&gt;“Luz de ciudades en llamas”&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;“No queda nadie en la ciudad”&lt;/strong&gt; porque personalmente, cuando escucho &lt;strong&gt;“Cuando el ángel decida volver”&lt;/strong&gt; me evoca precisamente esas dos canciones. Curioso.&lt;br /&gt;Si hablamos de momentos mágicos, cuando sonó &lt;strong&gt;“Esta noche”&lt;/strong&gt; -&lt;strong&gt;091&lt;/strong&gt;- se produjo un ambiente especial, aunque no sabría definir por qué y posiblemente eso precisamente es lo que hace del momento algo único. Y cómo no mencionar &lt;strong&gt;“La noche que la Luna salió tarde”&lt;/strong&gt; -091-, cuya letra –otro momento anecdótico de la noche- erró el Maestro, recordándonos que es humano, después de todo. No faltaron otros temas de los cero ya habituales en su repertorio como &lt;strong&gt;“Zapatos de piel de caimán”&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;“Qué fue del siglo XX”&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;"Espejismo nº8"&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no haré un repaso de todo el repertorio por dos motivos. Tengo memoria de pez y mis recuerdos, insisto, no son lineales. Así como vienen, se van, de forma totalmente imprevisible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo eché en falta una cosa: &lt;strong&gt;“La canción del espantapájaros”&lt;/strong&gt;. ¿Tendré el privilegio de escucharla en Madrid a manos de Lapido y su banda? &lt;em&gt;Sigo esperando&lt;/em&gt; el milagro.&lt;br /&gt;Y otra duda-deseo: ¿Tocarán la cara B del single, &lt;strong&gt;"La mitad de nada"&lt;/strong&gt;? Ese solo final de guitarras tiene que tener un directo bestial. Crucemos los dedos y recemos alguna oración, por si acaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de cierre sólo diré que de camino de regreso, en mi cabeza, todavía flotaban fantasías de rock ‘n’ roll.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a ti, Maestro. Nos vemos en el Sol.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-2545621729054205598?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/2545621729054205598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=2545621729054205598' title='37 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/2545621729054205598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/2545621729054205598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/05/lluvia-elctrica.html' title='Lluvia eléctrica'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SDxfG-ies1I/AAAAAAAAAA4/Cq1UuN3YtUw/s72-c/angel+single.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>37</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-3936596944762891003</id><published>2008-04-23T21:56:00.002+02:00</published><updated>2008-04-23T22:08:40.868+02:00</updated><title type='text'>Cartografía -nuevo disco de J.I. Lapido-</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SA-XMOu-AiI/AAAAAAAAAAw/BwduGi3Tym4/s1600-h/lapido_cartografia.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SA-XMOu-AiI/AAAAAAAAAAw/BwduGi3Tym4/s320/lapido_cartografia.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192535131750793762" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué voy a decir yo del nuevo disco de Lapido. Yo, precisamente, que hace tiempo que me rendí a su música, de forma totalmente ciega y entregada.&lt;br /&gt;Desde aquellas 12 canciones sin piedad, ni en su época en 091 como en su trayectoria en solitario, Lapido había vuelto a darle un nombre al disco -de estudio- que no fuera el de una de las canciones que lo componían. Así que ahora, como entonces, vuelve a suceder. Y sólo eso ya me permite intuir que no es algo casual. No, no lo es. &lt;strong&gt;12 canciones sin piedad&lt;/strong&gt; supuso un punto de inflexión para 091 y ahora &lt;strong&gt;Cartografía&lt;/strong&gt; lo es para Lapido en solitario. Podría decirse que nos encontramos con un Lapido en su punto álgido, alguien que ofrece respuestas cuando, hasta hora, las había planteado. Alguien que sabe cuales son las reglas del juego y que finalmente ha aceptado pero que, a pesar de ello, no se rinde. &lt;br /&gt;Así, vemos a un ángel (como aquel que, sentado en el andén de una ciudad en llamas, esperaba sus alas) que decidirá volver a una ciudad donde no queda nadie.&lt;br /&gt;Tal vez mi condicionamiento es extremo, he interiorizado tanto todas sus canciones, toda su música, que me resulta tan natural como respirar encontrar continuos guiños y alusiones a canciones anteriores. Tal vez, simplemente, Lapido ha logrado, definitivamente, crear su propio mundo, fuera del mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;strong&gt;Cartografía&lt;/strong&gt; encontramos abundantes alusiones a la religión, más que otras veces. Lapido nos muestra su cara escéptica e irónica cuando canta aquello de &lt;em&gt;“sentado a la diestra del padre”, “planteándome en serio volver a nacer”&lt;/em&gt; (en clara alusión a su disco anterior, en el que aborda de forma magistralmente irónica y escéptica el tema de la reencarnación),&lt;em&gt; “yo te hablaría de las maldiciones que el Cielo nos tiene guardadas”. “Él multiplicó los peces y el pan, Él hizo que el muerto caminara…”, “me engañaron en el confesionario con historias de culpa y perdón…”.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podían faltar las referencias cinematográficas y musicales. &lt;strong&gt;Bela Lugosi&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Johnny Weismuller&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Jimi Hendrix&lt;/strong&gt; (fantástica alusión musical con ese ampli de guitarra -se llama &lt;em&gt;bend&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;slide&lt;/em&gt;, creo- al final de “El truco (en qué consiste)” ), &lt;strong&gt;Moon River&lt;/strong&gt;, son algunos ejemplos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y llegó la derrota. La rendición de Lapido se saborea con gusto. Ese &lt;em&gt;“estoy en el ángulo muerto, es el sitio perfecto, nadie me ve”&lt;/em&gt; se merece una ovación. Lapido, como compositor y letrista de otros artistas muchísimo más mediáticos –otros no tanto- ha permanecido en la sombra. Sus letras y melodías tan trabajadas, su peculiar forma de crear una canción, son trabajo de artesano. Un encaje de bolillos musical. Y eso lo percibimos en este disco también. Lapido no defrauda y, de hecho, sorprende con nuevos matices en su voz, uno de sus puntos débiles, ahora más fuerte que antes, más seguro y convincente. Tal vez por eso, tal vez porque Lapido ha madurado y se ha hecho mayor, nos encontramos con un disco cuajadito de medios tiempos y canciones lentas, salvo honrosas excepciones como &lt;em&gt;“El truco”&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;“Nunca se sabe”. &lt;/em&gt;O la cara B del single, &lt;em&gt;“La mitad de nada”&lt;/em&gt;, temazo no incluído en el disco, en el que se puede leer entre líneas toda la furia y la resignación acumulada ante la falta de apoyo de sellos discográficos y compañías musicales que ha marcado su carrera (&lt;em&gt;"Puse el dolor de mi bolsillo, luego me distéis la espalda..."&lt;/em&gt;). Musicalmente no se puede pedir más. A nivel de letras, me quito el sombrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿En qué consiste el truco? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No me atrevo a decir que es la mejor canción del disco, todas lo son. Pero muchos nos preguntamos hace años en qué consistía el truco para desaparecer, para emprender la huída fuera del mundo real, camino al desorden. Y creímos que, cerrando los ojos, contando hasta cinco, lo lograríamos. Ahora Lapido nos revela que, además, había que pronunciar ciertas palabras. Unas que jamás retuvo. Por suerte para nosotros –y para él- aprendió otro truco gracias al cual hizo posible un sueño, su sueño: la música, el rock, la electricidad. &lt;em&gt;“Y no quise quedarme con las ganas de saber… en qué consiste el truco”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría aportar miles de impresiones de cada una de las doce canciones (¿sin piedad?) que componen el disco. No acabaría nunca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y por qué Cartografía?&lt;/strong&gt; Quien quiera saberlo, que escuche el disco. Y escuche detenidamente, concretamente, &lt;em&gt;“Fuera del mundo real”&lt;/em&gt;. ¿Nos dará Lapido las coordenadas exactas para escapar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;:::&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cartografía salió a la calle el pasado 7 de Abril. Es el quinto trabajo de José Ignacio Lapido en solitario.&lt;br /&gt;El próximo sábado 26 de Abril ofrecerá su primer concierto eléctrico de la gira promocional del disco en Pedreguer (Alicante). Tiene previstas más fechas de conciertos a lo largo y ancho de la geografía española. (Para más información: http://www.joseignaciolapido.com )&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-3936596944762891003?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/3936596944762891003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=3936596944762891003' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/3936596944762891003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/3936596944762891003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/04/cartografa-nuevo-disco-de-ji-lapido.html' title='Cartografía -nuevo disco de J.I. Lapido-'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SA-XMOu-AiI/AAAAAAAAAAw/BwduGi3Tym4/s72-c/lapido_cartografia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-204866592806088042</id><published>2008-04-23T21:51:00.002+02:00</published><updated>2008-04-23T21:55:57.606+02:00</updated><title type='text'>Reír de pena</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SA-UReu-AhI/AAAAAAAAAAo/3oxY8F7ftNU/s1600-h/tristeza8nc.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SA-UReu-AhI/AAAAAAAAAAo/3oxY8F7ftNU/s320/tristeza8nc.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192531923410223634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las situaciones menos esperadas uno se empieza a reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve llorando toda la noche y amanecí con los párpados hinchados. Cerré tras de mí la puerta del ascensor y apoyada en la pared, agazapada en la oscuridad, podía notar mis músculos temblar entre sollozos. Dejé correr durante un buen rato las lágrimas por mis mejillas, resbalando por la cara, bañándome entera en desidia y confusión. Emití algunos gemidos ahogados, muy distintos a los de unos minutos antes y me dejé envolver por el extraño placer que produce la liberación del dolor contenido. Ya no quedaba ni un hueco para la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía entender cómo había sucedido, todo había ido bien desde el principio. Llegué a su casa como muchas otras noches, me adentré en el aroma ya conocido y en la habitación a media luz. La noche transcurrió como siempre, salvo algunos matices. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Déjame que te vea, estás preciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos tan desesperadamente oscuros no brillaban esta vez, se había atenuado la sinceridad de su mirada. Lo achaqué al cansancio y no me preocupé hasta cuando, unas horas después, comenzamos el ritual de vestirnos.&lt;br /&gt;Hay algo triste en dos amantes que se visten. Es como un cristal que se rompe, una ilusión que se desvanece. Busqué mi ropa interior entre los pliegues del sofá y en el suelo, mis vaqueros reposaban en la mesita, junto a dos copas semivacías. Nos vestíamos en silencio y un frío inmenso se apoderó de la estancia. &lt;br /&gt;Habíamos estado amándonos durante horas. Y se dicen y sienten tantas cosas en momentos así que, a la hora de vestirse, los amantes evitan mirarse a los ojos. Se ha parado la noria, nos hemos bajado, las cosas se ven muy distintas desde abajo, allá en el suelo. &lt;br /&gt;Le dije que tenía que irme y no me retuvo con un beso, no pospuso mi marcha unos minutos más con un abrazo, ni un te quiero. Sí, efectivamente, había algo distinto en sus ojos que ya no me miraban al marchar, ni brillaban de ansiedad por saber cuándo se produciría el siguiente encuentro. Lo supe entonces y sigo teniendo esa certeza ahora, al notar como su ausencia se agarra a mi garganta y me la anuda, dejándome apenas respirar. Su tristeza, su insoportable tristeza, se pegó a mi cuerpo con besos y caricias antiguas.&lt;br /&gt;Con la estéril resignación del que elige lo que no quiere, con la desesperanza de saber que no hay salida, me marché.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del ascensor y observar mi cara en el espejo, me di cuenta de que no soportaría volver a mirarme cada mañana. Sólo encontraría vacío. Y lloré hasta enrojecer, hasta empapar mi cara y dejar que las lágrimas se colaran, saladas y traviesas, por mi boca entreabierta en un gesto desesperado.&lt;br /&gt;Esa desesperación del llanto fue dando paso, poco a poco, a una risa compulsiva y nerviosa, suave al principio, imparable y sincera después. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apretada en un puño, escondida, me llevé su alianza. Era lo único que me quedaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-204866592806088042?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/204866592806088042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=204866592806088042' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/204866592806088042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/204866592806088042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/04/rer-de-pena.html' title='Reír de pena'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/SA-UReu-AhI/AAAAAAAAAAo/3oxY8F7ftNU/s72-c/tristeza8nc.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-6205772730646608906</id><published>2008-01-13T12:10:00.000+01:00</published><updated>2008-01-13T13:23:43.712+01:00</updated><title type='text'>Ya nada ahora</title><content type='html'>&lt;em&gt;"Nunca lo he olvidado. Como tampoco soy capaz de dejar de pensar que voy quedándome más solo, que uno por uno van desapareciendo a mi alrededor, sin que pueda evitarlo, aquellos amigos a los que más quiero. Me hacen sentirme ya como un superviviente &lt;strong&gt;y lo más curioso es que ni siquiera me alarmo&lt;/strong&gt;."&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Manuel Caballero Bonald (13/01/2008. El País)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"No sé si ustedes conocen al poeta Ángel González. Hoy es una mezcla de filósofo clásico y de anciano del lugar, de superviviente estoico que lo ha visto todo y lo cuenta todo, mientras pide una última copa para no dar por terminada una noche que de manera inevitable se pierde ya por la grieta rojiza del amanecer. Detrás de su barba blanca esconde un mentón demasiado corto y una vida demasiado larga."&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis García Montero (13/01/2008. El País)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/R4nzqksZSeI/AAAAAAAAAAg/8KTYWXI3QIY/s1600-h/ag.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/R4nzqksZSeI/AAAAAAAAAAg/8KTYWXI3QIY/s320/ag.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5154919161232181730" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;      Largo es el arte; la vida en cambio corta       &lt;br /&gt; como un cuchillo  &lt;br /&gt; Pero nada ya ahora  &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt; -ni siquiera la muerte, por su parte  &lt;br /&gt; inmensa-  &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt; podrá evitarlo:  &lt;br /&gt; exento, libre,  &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt; como la niebla que al romper el día  &lt;br /&gt; los hondos valles del invierno exhalan,  &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt; creciente en un espacio sin fronteras,  &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt; este amor ya sin mí te amará siempre. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo no recordar ahora esos versos: "cuando quieras marcharte ésta es la puerta:/ se llama Ángel y conduce al llanto."  Se nos va uno de los grandes, el ovetense con mayúsculas, el gran poeta de la experiencia. He vivido y me he enamorado a través de sus versos, he sorbido sus letras, llorado de emoción sus palabras musicadas. Y hoy nos deja un poco más huérfanos, pero con un gran legado. Gracias por existir. En ti me quedo, Ángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No recuerdo un invierno tan frío como éste..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-6205772730646608906?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/6205772730646608906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=6205772730646608906' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/6205772730646608906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/6205772730646608906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/01/ya-nada-ahora.html' title='Ya nada ahora'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/R4nzqksZSeI/AAAAAAAAAAg/8KTYWXI3QIY/s72-c/ag.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-2409017482420818997</id><published>2008-01-05T20:05:00.001+01:00</published><updated>2008-01-05T20:08:53.072+01:00</updated><title type='text'>Los Reyes Magos existen</title><content type='html'>Hace casi veinte años mi madre todavía me peinaba una coleta –sólo una, arremolinada a un lado de mi corta cabellera- y me abrigaba con jerséis gordos de lana y leotardos. Todo me picaba. Pero me daba igual, porque los Reyes Magos, por la noche, pasarían por casa cargaditos de juguetes, justo los que había pedido. Mis largas listas siempre terminaban por acortarse. O bien las jorobas de los camellos no soportarían tanto peso, o nuestro balcón era demasiado pequeño o no había suficientes miembros en la familia. Sólo valía pedir un juguete por casa, y eso reducía las posibilidades. Mi rey mago siempre fue Baltasar, el negro. Casualmente ese rey era el mismo que el de los demás niños. Esa noche, como esta, la de Reyes, dejaba dulces, agua y vino en la terraza. Y mis zapatos. Luego íbamos a casa de mis abuelos y, tras recoger los juguetes en su balcón, encontraba nuevos paquetes al volver a casa. Adivinaba por su tamaño qué esconderían dentro. Parte de los dulces y el vino habían desaparecido. &lt;br /&gt;Nunca he sentido la magia como con la intensidad de aquellos años. Ni siquiera el amor, con sus caballos galopantes, me ha parecido alguna vez así de mágico. Tal vez porque si hay algo que distinguía aquellos años, era la certeza de que nada podría empañar esa ilusión.&lt;br /&gt;Nunca creí lo que decían otros niños. Eso de que los Reyes Magos fueran los padres o patrañas como que habían encontrado paquetes de regalo en los armarios. ¿Cómo iban a ser los padres? ¿Quién podría comerse los dulces que dejaba en la terraza o beberse el vino y el agua si no había nadie en casa?&lt;br /&gt;Con el tiempo me fui dando cuenta de que las ilusiones no son más que mentiras servidas en bandejas de plata. Así todo nos sabe mejor. La reacción típica, cuando un niño cree que los Reyes Magos no son lo que parecen, es la de la incertidumbre. Pasas de creerte mayor, de sentirte superpoderoso, a luego preguntarte, bueno, ¿y ahora qué? ¿dónde está la gracia?  El primer año que me sentí así de desubicada envidié profundamente a mi vecinito, un año menor y compañero de juegos. Tenía la ilusión de que esa noche los Reyes magos le traerían un coche de juguete. Todavía no eran ni las ocho de la tarde, volvíamos de la cabalgata –qué distinta la ves cuando estás sumido en tal estado de inopia- y me lo encontré en las escaleras del rellano. Me dijo que iba corriendo a casa a ver si por casualidad los Reyes se habían adelantado y ya le habían dejado su coche. Cómo le envidié entonces, y cómo le envidio ahora, al ver reflejada en sus ojos la ilusión en su estado más puro. &lt;br /&gt;- Claro, sube. –le dije- ¡A lo mejor han llegado ya!. &lt;br /&gt;Por dentro conservaba todavía esa chispa mágica y esperanzadora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que… ¿ A quién le gusta hacerse mayor? &lt;br /&gt;No me apetece nada entrar ahora en otra reflexión más profunda, más común y más absurda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy sólo quiero creer que los Reyes Magos existen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-2409017482420818997?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/2409017482420818997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=2409017482420818997' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/2409017482420818997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/2409017482420818997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2008/01/los-reyes-magos-existen.html' title='Los Reyes Magos existen'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-8922674249492085605</id><published>2007-12-31T21:01:00.000+01:00</published><updated>2008-01-05T19:28:41.469+01:00</updated><title type='text'>Fin de Año</title><content type='html'>Porque sé que a este amor le pertenecen&lt;br /&gt;los días que me faltan por vivir,&lt;br /&gt;la realidad con su mirada inhóspita,&lt;br /&gt;el deseo que nace de los sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque lo sé, porque ya casi todo&lt;br /&gt;pertenece a este amor,&lt;br /&gt;como las realidades que viví,&lt;br /&gt;como los sueños que me quedan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis García Montero&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-8922674249492085605?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/8922674249492085605/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=8922674249492085605' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/8922674249492085605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/8922674249492085605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2007/12/fin-de-ao-porque-s-que-este-amor-le.html' title='Fin de Año'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-6345480995307872472</id><published>2007-12-27T16:57:00.001+01:00</published><updated>2007-12-27T17:11:06.472+01:00</updated><title type='text'>Imanes azules</title><content type='html'>- I - &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué es esto? - Claudia levantó aquel minúsculo pedazo de tela negra, bastante confusa. &lt;br /&gt;- Un tanga. - Tomás fumaba en la cama, permanecía desnudo aún, con su cuerpo flexible y remolón entre las sábanas revueltas. &lt;br /&gt;- No es mío. - Aunque sorprendida, asumía que esa pieza de lencería estuviera allí. Sintió una profunda punzada de dolor en el pecho, seguida de un frío intenso y desagradable.Trató de alejar ese sentimiento a toda costa. &lt;br /&gt;- Nunca te dije que fueras la única. - El joven daba una última calada a su cigarro, mientras miraba con cierta indiferencia a través del cristal. &lt;br /&gt;- Pero quiero ser la mejor. - Cogió el tanga, caminó hasta la cocina y lo tiró al cubo de la basura. Al volver, se encontró a un Tomás despreocupado. &lt;br /&gt;Se acercó a ella y la tomó por la cintura. &lt;br /&gt;- Entonces demuéstramelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- II - &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;10 de Febrero de 1986&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy apareció una luz en el túnel que es ahora mi vida. Por la mañana, cuando iba a coger el autobús para ir al exámen de Deontología, me econtré con Tomás. Fue mucha casualidad encontrarme con él, aunque bien pensado tampoco es tan extraño que dos compañeros de clase que viven en el mismo barrio coincidan en el autobús para ir a la universidad. Pero es que hemos coincidido tan pocas veces. Nos sentamos juntos y estuvimos hablando de muchas cosas, entre otras, de aquella cena de clase de la que él desapareció misteriosamente. Me dijo que se aburría, que durante la cena se había divertido mucho -recuerdo cómo se sonrojaba y sonreía cuando nuestras miradas se cruzaban- pero que después se sentía ajeno a todo aquello. Le dije que le eché en falta esa noche, que me hubiera gustado estar más con él. Me contestó que nunca se lo hubiera imaginado. Si supieras cuánto me gustas, pensaba para mis adentros. No sé cómo surgió, pero acabamos hablando de gatos, de que a mí me encantaban pero que en casa no me dejaban tener ninguno y de que él, en cambio, tenía dos, dos gatos siameses. También hablamos del grupo, en el que él cantaba y tocaba la guitarra, de los derroteros que estaba tomando la relación con el resto de miembros quienes, al parecer, cada vez se sentían más cansados de todo. Pero Tomás sonreía todo el tiempo, y su mirada azul se iluminaba, e iluminaba su piel, su piel tan blanca, la que tanto me gustaría acariciar. Luego, hablando sobre política, y sobre las últimas clases de Segarra - Hay que joderse con Segarra, es un cabrón, por su culpa acabaré dejándome la carrera, le dije - acabamos coincidiendo en la idea de que el poder corrompe. Cuando se lo dije, poniéndome seria, él dió un pequeño bote sobre su asiento y abriendo los ojos me dijo - ¿A qué sí? ¿Ves? Yo siempre lo he dicho, no es que al poder lleguen corruptos, es que el poder es lo que corrompe a las personas.- Me miraba alucinado, como si acabara de descubrir la panacea, o como si sólo él supiera que la Tierra es redonda.&lt;br /&gt;Me gusta Tomás, no sé que tiene, pero me atrae como si fuera un imán y yo una simple cucharilla de café.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- III - &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le hacía tarde y llovía. Para colmo, tampoco recordaba dónde había dejado el coche. Canalizaba sus nervios apretando las llaves que guardaba en el bolsillo de su abrigo. Al final, recordó. Se le encendió entonces una luz de alarma en el cerebro y salió corriendo hacia el lugar donde había aparcado la tarde anterior. Al llegar, una pegatina triangular de color naranja fluorescente se burlaba de ella desde la acera. Un tendero montaba su puesto de ropa en la calle, junto a veinte o treinta tenderos más. -Olvidé que hoy era jueves, mierda-. Había mercado. Claudia llamó al trabajo para avisar de que llegaría tarde y tomó un taxi para que la llevara al depósito municipal de vehículos. Una vez allí realizó los trámites oportunos para que le devolvieran su coche. &lt;br /&gt;- ¿Claudia?- le miró el muchacho a través de la ventanilla. &lt;br /&gt;- Sí, soy yo... &lt;br /&gt;- Tiene el D.N.I caducado. - Su voz parecía amenazante y su mirada inquisitiva no dejaba de incordiarla. &lt;br /&gt;- Ya, verá... - buscaba alguna excusa que incluso ella misma pudiera creerse- Es que nunca encuentro el momento de renovarlo, ya sabe, el horario para hacerlo es tan limitado. Y yo trabajo, y llevo una casa, y... &lt;br /&gt;- Vale, vale - la cortó en seco - Haré como si hubiera visto nada, tampoco es muy importante para estos trámites, pero procure renovarlo, podría pasarle algo más... gordo. &lt;br /&gt;- Gracias - Claudia le arrancó a aquel idiota su D.N.I. de las manos y, tras pagar la multa, se largó de allí con su pequeño a motor de cuatro ruedas (la quinta, jamás la llevaba encima). &lt;br /&gt;A pesar de las circunstancias Claudia sólo llegó una hora tarde al trabajo. Por suerte trabajaba en una agencia pequeña, de sólo siete empleados y ella, que llevaba allí desde el primer día, que había atravesado penurias y momentos difíciles, era una privilegiada consentida que tenía ciertas libertades que otros hubieran deseado. Sin embargo, también era cierto que ella cargaba con la mayor parte de las responsabilidades. Había momentos en los que no le importaría mandarlo todo a la mierda. &lt;br /&gt;Tras un ajetreado día, encontró a su marido en casa, preparando la cena. &lt;br /&gt;- Oye, eso huele fenomenal- abrazó a Lucas por la espalda, besándole con ternura la nuca. &lt;br /&gt;- Nena, vas a conseguir que vuelque la sartén. - dijo sonriendo. &lt;br /&gt;- ¿Te pongo nervioso? - musitó ella mientras le mordisqueaba la oreja. &lt;br /&gt;- De los nervios es lo que me estás poniendo Claudia, de los nervios - Se dió la vuelta y arrinconó a Claudia contra la pared. La besó dulcemente. - dame diez minutos, ¿vale? A menos que quieras cenar salteado de verduras churruscadas. Lucas le guiñó un ojo, y continuó con lo que había dejado a medias. &lt;br /&gt;Claudia le contó lo que le había sucedido aquella mañana, los noventa euros que había tenido que soltar y que había llegado tarde al trabajo. Lucas apenas se inmutó, podía decirse que estaba ya acostumbrado a los constantes despistes de Claudia. Ella continuó despotricando, que si el trabajo, que si los clientes, que si estaba harta de que sin ella se hundiera el mundo... &lt;br /&gt;- ¿Eres feliz?- A ella le sorprendió la inesperada pregunta. &lt;br /&gt;- ¿Qué dices? -le contestó ella, confundida con esa pregunta que tan poco tenía que ver con todo lo que le estaba contando. &lt;br /&gt;- Dime, ¿eres feliz o no?- insistió él. &lt;br /&gt;Tras dudar unos instantes Claudia le contestó medio en broma que sería más feliz si no existieran las multas ni la publicidad. En realidad, no sabía qué contestar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- IV - &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te acuerdas?- dijo Tomás, recordando.- Te acercaste a mí y me dijiste que te gustaría quedar algún día conmigo para tomar algo. &lt;br /&gt;- Y me dijiste que sí - sonrió Claudia, con una mirada melancólica en el rostro. &lt;br /&gt;El caso es que tras la primera afirmación, y después de él pedirle a ella que dejara de temblar, y de mirarla con aquellos enormes ojos azules, le dijo que no. Que no podía porque estaba empezando algo con alguien. Se quedaron unos segundos mirándose en silencio, él con un gesto mezcla de dolor y de asombro, ella con la sensación de vacío que produce la certeza de saber que se ha perdido una última oportunidad, que acabas de cambiar el rumbo de tu vida, o que te has alejado de ella, para vivir otra completamente ajena a una misma. &lt;br /&gt;Luego, un par de años después, volverían a encontrarse en aquel pub de rock, él con su novia y un grupo de amigos, ella con unas amigas. Tomás, en un más que evidente estado de embriaguez, la saludó y le dijo que todavía no había logrado borrar de su memoria aquella noche en que ella le pidió quedar un día. Claudia se sorprendió de que él recordara aquello y pensó que, de no estar borracho, no le diría todo lo que le estaba diciendo. &lt;br /&gt;- Claudia... - musitó - No se me olvidará en la vida. Tía, en serio, me dejaste alucinado, sin palabras. - Su novia y sus amigos pedían cañas en la barra. Claudia no sabía qué contestar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estabas borracho.- dijo Claudia, tratando de ocultar una amarga sonrisa. &lt;br /&gt;- Ya, pero lo que te decía era cierto. Me dolió decirte que no, pero me negué a engañarte. Con otra me hubiera dado igual. &lt;br /&gt;- Todos nuestros encuentros han sido casuales.- reflexionó la joven- Tan sólo coincidimos el primer año de universidad. Yo continué enganchada a esta locura y tú te pasaste a Hispánicas. &lt;br /&gt;- Sí, pero nunca hemos dejado de vernos.- Tomás hizo una pausa y pensó mejor en lo que acababa de decir. - Con un descanso de quince años desde la última vez, eso sí. &lt;br /&gt;Claudia rió. &lt;br /&gt;Quince años atrás habían tenido un último encuentro. De nuevo la casualidad, tan retorcida, había provocado que volvieran a coincidir. Claudia acudió a un concierto de un grupo en el que el novio de una amiga suya tocaba la batería. Cuando llegaron al local vió allí a Tomás, conversando con el resto de miembros del grupo. Era el cantante. Recuerda cuando, al finalizar el concierto, ella se acercó a él para comentarle cuánto le había gustado. Le dijo que tenían un estilo que se acercaba a una mezcla de dos grupos del panorama del pop rock español de la época. La reacción de Tomás fue inesperadamente previsible. Se lanzó a los pies de Claudia y la abrazó, de cintura para abajo, con efusividad. &lt;br /&gt;- Eres la primera persona que se da cuenta.- dijo casi entre lágrimas. A continuación, una muchacha menuda y de pelo corto y moreno, cogió a Tomás del brazo y le levantó, sonriendo, algo le dijo sobre lo genial que había estado y abrazándolo, lo devoró literalmente a besos, delante de las narices de Claudia que, sintiéndose algo violenta, buscó un rincón en el que cobijarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sara era demasiado opresiva, siempre trataba de controlarme.- Tomás dió un sorbo a su cerveza mientras observaba los detalles de un cuadro situado a espaldas de Claudia. &lt;br /&gt;- Pues estuviste 14 años con ella. &lt;br /&gt;- Ya. Pero que quisiera controlarme no significa que lo consiguiera.- dijo, apurando la bebida de su jarra. Se levantó. - Bueno, ¿nos vamos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- V - &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;12 de Agosto de 1988&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas no suelen suceder tal y como las planeamos, si así fuera la vida sería muy aburrida aunque, eso sí, nos ahorraríamos más de un disgusto. La he cagado con Tomás. Me dejó tan desconcertada su actitud. Cuando le ví y le saludé, le notaba bastante agobiado. Me dijo que tenía mucho follón. las montañas de papeles que le rodeaban daban fe de su agobio. Le pregunté si más tarde estaría libre y me dijo que sí, que sobre las 7. Pero no podía esperar, y decidí que le diría lo que llevaba tiempo planeando. No me resultó nada fácil. No lo había hecho en mi vida y me costó muchísimo pronunciar las palabras mágicas.&lt;br /&gt;- Quería decirte una cosa... Eeeeeeh... - las palabras me pesaban tantísimo, que no había forma de escupirlas- Si te gustaría quedar algún día.- solté sin miramientos, de golpe. La cara que se le quedó entonces es indescriptible, creo que se quedó completamente blanco, o tal vez era el efecto del reflejo de los folios sobre su cara.&lt;br /&gt;- Sí... vale. - me dijo, contestando como un autómata y sin dejar de mirarme fijamente, inmóvil.&lt;br /&gt;- ¿En serio?- le pregunté yo.&lt;br /&gt;- Sí, pero por favor, deja de temblar.- Su voz sonaba tan suave y apacible que logró transmitirme algo de calma. Aún así, pensé que de un momento a otro se me saldría el corazón por la boca.&lt;br /&gt;Todo me lo decía sin sonreír, sin fruncir el entrecejo, sin mover un sólo músculo facial, excepto los necesarios para mantener los ojos como platos y para mover los labios al hablar. Era imposible saber qué coño estaba pensando. Se quedó callado, como si hubiera visto un fantasma, y fue entonces cuando le pedí el teléfono "para llamarte y quedar un día de estos". En ese momento, como si se acabara de acordar en ese instante, me dijo que estaba medio saliendo con una chica. Y digo yo que con alguien se sale o no se sale, pero no se sale a medias. Se me quedó una tremenda cara de imbécil, sin palabras, sin saber cómo resolver aquella ridícula situación. Me sentía desnuda delante de un montón de gente. &lt;br /&gt;- Lo siento- me decía él, y realmente parecía sentirlo- Nunca me han dicho algo así.&lt;br /&gt;Le contesté que no pasaba nada, sonriendo para ocultar las ganas que tenía de echarme a llorar allí mismo. Pero fue su mirada la que noté cristalizarse, no fueron imaginaciones mías. Se quedó en silencio, mirándome, sosteniendo mi mano -no recuerdo en qué momento exacto de la conversación me la cogió- con su cara muy cerca de la mía. Por un momento pensé que me iba a besar. Fue un momento extraño, vi en su mirada un gesto que no supe interpretar. Me negaba algo, contra su voluntad.&lt;br /&gt;- Tengo que irme- le dije, soltando mi mano de la suya.&lt;br /&gt;- Lo siento- repitió. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- VI - &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía tiempo que su vida transcurría sin apenas sobresaltos. Tenía un trabajo envidiable, se llevaba bien con su familia y amigos, estaba muy bien considerada y compartía piso con un marido fiel al que le unía una relación de complicidad y cariño, forjada a golpe de rutina, de costumbres y algún que otro arranque pasional. Sus escasas discusiones surgían en torno al tema de los niños. Él deseaba tener uno ya pero ella no hacía más que posponer el momento y siempre trataba de evitar la conversación. Y cuando surgía él se empecinaba en que, con sus treintayséis años, se estaba hartando de esperar y que ella, con treintaytrés, no podía demorarse demasiado, o se le pasaría el arroz. Entonces ella trataba de amansarlo con caricias y palabras, de convencerle de que todavía no era el momento, de que esperasen otro año más, cuando hubieran ahorrado algo, pues la hipoteca hacía que llegaran bastante ahogados a final de mes. En eso él tenía que darle la razón. &lt;br /&gt;- Algún día te cambiaré la píldora por placebo, o pincharé todos los condones.- amenazaba él. &lt;br /&gt;Claudia bajaba al sótano para dejar de oírle, para esperar a que se le pasara la rabieta y se encerraba a pintar. Podía tirarse horas pintando, olvidándose del tiempo y de las obligaciones, olvidando por unos instantes las cadenas que tan dulcemente la ataban a su vida. Una vida que parecía no haber elegido. Así, a través de pinceladas sobre el lienzo, Claudia lograba abstraerse de la realidad, huyendo en parte de la rutina que la devoraba día tras día. Sabía que no podía quejarse pero un vacío se había instalado entre su estómago y su corazón y se odiaba a sí misma por ello, por pensar que tal vez no estaba sabiendo valorar lo que tenía. Pero jamás se sentía satisfecha. &lt;br /&gt;Oyó a Lucas bajar las escaleras. &lt;br /&gt;- ¿Puedo ver algo de lo que estás pintando ahora?- Antes de que ella pudiera contestar, Lucas asomó las narices para husmear en el último cuadro que ella estaba pintando. Observó lo que parecía el esbozo de un ángel trazado con pinceladas gruesas y oscuras. &lt;br /&gt;A Claudia no le gustaba que nadie la observara mientras pintaba, la cohibía hasta el punto de impedirle continuar con su tarea. &lt;br /&gt;- Oye, amor... Si no te importa... - miró a su marido y le hizo un gesto señalando escaleras arriba. &lt;br /&gt;- Ya, ya lo sé. - contestó él en un tono resignado - No quiero molestar, sólo ver cómo pintas. &lt;br /&gt;- Sabes bien que no me gusta que me miren. &lt;br /&gt;- No lo entiendo, Claudia, de verdad que no - En realidad, a Lucas no le gustaba que su mujer no le permitiera presenciar sus momentos creativos, le hacía creer que ella le ocultaba algo, y en cierto modo, así era. - No entiendo que te moleste tanto que me quede mirando, sin molestar. Y tampoco entiendo esa manía tuya de pintar cuadros tan... tan... &lt;br /&gt;- ¿Tristes? - dijo ella, completando la frase. &lt;br /&gt;- No exactamente, cariño. - trató de suavizar el tono- Es, no sé explicarte... Es como si el autor de esos cuadros estuviera sumido en una terrible desesperación. &lt;br /&gt;A Claudia le dolió el comentario, le dolió reconocerse en aquellas palabras. &lt;br /&gt;- Lucas... Es arte, sólo eso. Subjetividad, imaginación, irrealidad. ¿Comprendes? &lt;br /&gt;Él pareció entender. Se limitó a callar y a dejar a su mujer continuar con su momento de abstracción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claudia subió al salón. Lucas leía sentado en el sofá. &lt;br /&gt;- Voy a casa de mi madre, no creo que tarde mucho.- la mujer cogió su bolso y se puso el abrigo. Lucas apenas había despegado la cara del libro. Susurró un leve "hasta luego". &lt;br /&gt;- Hasta luego.- dijo ella, cerrando la puerta tras de sí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- VII - &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casualidad era la única culpable de su reencuentro. Claudia sentía que el techo del hogar conyugal se le caía encima y decidió salir a la calle con una excusa creíble y Tomás, simplemente, acababa de salir de la biblioteca y había decidido ir a tomar algo en la nueva tetería que habían abierto en su antiguo barrio. Claudia fue a ver a su madre, solía hacerlo antes de dirigirse al centro, a evadirse yendo de tiendas o cargando con libros que devorar. Pero aquella tarde no había nadie en su casa de soltera. De camino al centro, vió un nuevo local abierto. Era una tetería, y tenía buena pinta. Pensó que sería una buena forma de relajarse y desconectar. &lt;br /&gt;Tardaron unos segundos en reconocerse, y sin embargo, era como si se hubieran visto ayer. &lt;br /&gt;Tomás no había perdido el brillo de su intensa mirada, y su sonrisa seguía pudiendo iluminar ciudades enteras. Claudia se sintió como si tuviera quince años menos, justo el tiempo que llevaban sin verse. La tarde transcurrió deprisa. Rieron recordando anécdotas y parecían, ahora, los dos viejos amigos que el tiempo nunca les había dado la oportunidad de ser. &lt;br /&gt;- Siempre me acordé de tí, ¿sabes? - le dijo él.- ¿Has tenido alguna vez la sensación de haber dejado escapar algo de tus manos? &lt;br /&gt;- He tenido la sensación de haber hecho las cosas mal, de haber reaccionado demasiado tarde, cuando se me ha presentado la oportunidad.- contestó Claudia, al tiempo que sentía cómo en su estómago revoloteaba un enjambre de abejas furiosas. &lt;br /&gt;- Tal vez nunca sea demasiado tarde.- Tomás sonrió, acercándose a Claudia, mirándola de forma que lograba paralizarla, atrayéndola como un imán, y ella sólo fuese una cucharilla de café. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claudia llamó a casa. Contestó su marido. &lt;br /&gt;- ¿Lucas? Estoy con mamá, no se encuentra bien y no me atrevo a dejarla sola. Me quedaré esta noche con ella. No te preocupes, se pondrá bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-6345480995307872472?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/6345480995307872472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=6345480995307872472' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/6345480995307872472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/6345480995307872472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2007/12/imanes-azules.html' title='Imanes azules'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-581525768498981867</id><published>2007-09-20T11:45:00.000+02:00</published><updated>2007-09-20T11:47:14.909+02:00</updated><title type='text'>Déjà vu</title><content type='html'>Llevo un tiempo evocando recuerdos de mi niñez. No, no me refiero a los recuerdos idílicos, los lugares comunes que todo el mundo invoca al mencionar la infancia, no. Recuerdo cosas estúpidas, cosas tan absurdas que no alcanzo a entender qué hacen ahí almacenadas en mi memoria.&lt;br /&gt;- Dicen que nada se olvida.&lt;br /&gt;Le das un trago a tu copa, mirándola fijamente mientras saboreas el líquido ámbar de su interior.&lt;br /&gt;- Ya. -hago una pausa, recapacitando- Pero entonces, ¿por qué no recuerdo, por ejemplo, no sé, el día de mi Comunión?&lt;br /&gt;Sonríes y fumas. Pienso fugazmente en que debes de estar en la gloria, rodeado de tus tres vicios favoritos.&lt;br /&gt;- Tal vez porque sólo recuerdas lo que ha sido determinante para establecer tu actual orden de cosas.&lt;br /&gt;- Vale. ¿Se puede saber qué le has metido a esa trompeta?&lt;br /&gt;- Sólo es una teoría.&lt;br /&gt;- Bastante estúpida, sí.&lt;br /&gt;- Como tus recuerdos.&lt;br /&gt;Aprovecho para dirigirte una estudiada mirada de desprecio aderezada con un incómodo silencio.&lt;br /&gt;Continúas.&lt;br /&gt;- ¿Me vas a decir que recuerdos tan estúpidos son esos que acuden a tu privilegiada mente?&lt;br /&gt;Rectifico la mirada. Ahora desprende cierto aire de superioridad. Accedo.&lt;br /&gt;- Bueno, vale. Pero no te rías. Te advierto que es una estupi...&lt;br /&gt;- Suéltalo.&lt;br /&gt;- Vale. -te miro amenazante, y cojo aire- Recuerdo, por ejemplo, los momentos de la hora del recreo que había justo después de comer, antes de volver a las clases. Mis amigas comían en casa y siempre me quedaba sola. No me atrevía a integrarme en otro grupo, no sé, hubiera resultado demasiado hipócrita, ¿no crees?&lt;br /&gt;Un gesto de entre alucinado e inquisidor cruza tu rostro.- Es decir, a ver, sería como usarlos, irme a ese grupo porque no tengo otro sitio donde caerme muerta. -aclaro-.&lt;br /&gt;- ¿De verdad te planteabas esas cosas? Por dios, ¿de qué edad estamos hablando?&lt;br /&gt;- Unos ocho o nueve años.- tu mirada se torna en una de completa perplejidad. Nos quedamos callados, y yo espero una respuesta, o algo, por tu parte.&lt;br /&gt;- Joder... - me observas como quien descubre una nueva especie animal, o un milagro- ¿Ya estabas pirada entonces?&lt;br /&gt;- Vale, vale... Oye, déjalo. O mejor, vete... vete al peo.&lt;br /&gt;- No seas idiota. Sólo estaba siendo irónico.- pasas tu brazo sobre mis hombros, atrayéndome hacia tí, mientras empinas el tubo con el brebaje cada vez más escaso.&lt;br /&gt;Luego me besas y el sabor a whisky, que sabes que tanto detesto, me inunda la boca.&lt;br /&gt;- Dame un cigarro, anda. - te ordeno.&lt;br /&gt;- No deberías.&lt;br /&gt;- ¿Y eso, désde cuándo? - replico medio en broma y medio consternada.&lt;br /&gt;- Bueno, eso dímelo tú. Pues ya que tanto evocas tu niñez, te recuerdo que una vez me dijiste que, de niña, estabas concienciadísima con el tema del tabaco. Y que jamás fumarías.&lt;br /&gt;Otra cosa que había olvidado. Me viene a la mente la imagen de aquella excursión que hicimos a un centro cultural de la ciudad, en el que nos enseñaron un pulmón de mentira, completamente marrón, un marrón realmente asqueroso, que daba arcadas. Ese día me juré no fumar en la vida.&lt;br /&gt;- Tienes razón - te digo-. Pero el mismo día otro niño de clase, como quien echa una maldición, me dijo que cuando fuera mayor sería de los que fuman. Y se refirió a "los que fuman" con un desprecio que se me clavó en el alma.&lt;br /&gt;Me quedo pensativa, dándole vueltas a aquello. Y me asusta pensar, aunque resulte tremendamente lejano y absurdo, que un mocoso de diez años predijera mi futuro. Un futuro estúpido, sí, como los recuerdos infantiles que me invaden, vale. Pero lo había previsto.&lt;br /&gt;- Tal vez aquel chico ya te conocía entonces. Y tal vez ya conocía a la que ibas a ser hoy.- Te pones algo trascendental, y el tono de tu voz pasa a otro más serio.&lt;br /&gt;- ¿Es otra de tus teorías?-bromeo.&lt;br /&gt;- ¿Volviste a saber algo de aquel niño?&lt;br /&gt;- No, jamás. - me entristece la idea de haberle perdido el rastro. Fue uno de los mejores amigos que tuve nunca en el colegio, mi primer enamoramiento preadolescente. En realidad, igual que a los recuerdos estúpidos, tampoco a él le había olvidado. Y todavía su recuerdo era capaz de despertar emociones que creía perdidas.- Le vi por última vez cuando ambos teníamos unos catorce años, de forma casual. Siempre pensé que la casualidad me lo devolvería, ya ves. Siendo consciente o no, no he dejado de vivir pensando en ello. Qué estupidez... ¿no? Ni siquiera le reconocería si volviera a verlo.&lt;br /&gt;Con tanta reflexión, no me doy cuenta de que tú, de repente, muestras un interés desbordante en lo que digo. Me miras extrañado, pensativo.&lt;br /&gt;- ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Te aburro?- empiezas a inquietarme con tu silencio, y con esa mirada que siempre me ha resultado tan familiar...&lt;br /&gt;- Acabo de recordar algo, algo estúpido de mi niñez.- Hiciste una pausa, parecías pensar lo que ibas a decir a continuación.- Recuerdo a una niña gordita, que se quedaba mis lápices y me hacía dibujos. Recuerdo el banco del patio de mi colegio, una tarde, en el recreo que había después de la hora de la comida... - estoy a punto de soltarte alguna barbaridad, una burla que te deje en evidencia, algo que le quite hierro a este asunto que me empieza a intrigar-. Esa tarde me declaré por primera vez. A aquella niña.- haces otra pausa y preguntas -¿Cómo... cómo se llamaba ese amigo tuyo?&lt;br /&gt;- Rafa.- digo rápida y sin dudar.- Qué casualidad, igual que tú. - sonrío.&lt;br /&gt;Entonces una luz se enciende en mi cabecita, y un cosquilleo extraño se apodera de mi estómago, inundándolo de nervios. La verdad, completamente desnuda, se me muestra en ese preciso instante, instante en el cual sólo alcanzo a tener el empuje suficiente para formular una única pregunta bajo tu atenta y asombrada mirada.&lt;br /&gt;- Rafa, tú... ¿a qué colegio ibas?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-581525768498981867?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/581525768498981867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=581525768498981867' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/581525768498981867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/581525768498981867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2007/09/dj-vu.html' title='Déjà vu'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-3163098329219441662</id><published>2007-08-14T23:56:00.000+02:00</published><updated>2007-08-14T23:59:15.399+02:00</updated><title type='text'>Punto y final</title><content type='html'>Como una vieja fotografía,&lt;br /&gt;así fue nuestro reencuentro, &lt;br /&gt;amarillento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuajado de abismales silencios,&lt;br /&gt;máscaras irreconocibles,&lt;br /&gt;tan distintas a las que solíamos usar,&lt;br /&gt;y palabras huecas y distintas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Distintas también nuestras miradas&lt;br /&gt;vacías de fuego&lt;br /&gt;despojadas de preguntas,&lt;br /&gt;de ansiedad por conocernos&lt;br /&gt;o de labios entreabiertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si nunca hubiera habido nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si no hubieran existido&lt;br /&gt;las noches de pasión&lt;br /&gt;perdidos en la noche,&lt;br /&gt;las libélulas traviesas&lt;br /&gt;atravesando el estómago impaciente,&lt;br /&gt;los amaneceres fugitivos&lt;br /&gt;y el sudor, la piel entremezclada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, en la misma ciudad&lt;br /&gt;que dio cobijo a nuestra audacia&lt;br /&gt;reponemos sonrisas deslucidas&lt;br /&gt;en el lineal de nuestro olvido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-3163098329219441662?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/3163098329219441662/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=3163098329219441662' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/3163098329219441662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/3163098329219441662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2007/08/punto-y-final.html' title='Punto y final'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-7653802225163935499</id><published>2007-07-30T12:45:00.000+02:00</published><updated>2007-07-30T12:51:33.195+02:00</updated><title type='text'>Disculpa</title><content type='html'>Lo siento.&lt;br /&gt;No puedo evitar encontrar en tí&lt;br /&gt;la inspiración.&lt;br /&gt;Será porque no me atrevo&lt;br /&gt;a pronunciar cierta palabra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez por eso me resulte fácil&lt;br /&gt;recurrir a tí,&lt;br /&gt;a los veranos vividos,&lt;br /&gt;a la ensoñación,&lt;br /&gt;a las mentiras pactadas,&lt;br /&gt;y los silencios comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O rememorar aquel mar de tus ojos&lt;br /&gt;-lo juro, ví tus pupilas brillar-&lt;br /&gt;que me estremeció,&lt;br /&gt;y mirándome fijamente,&lt;br /&gt;me preguntaste algo sottovoce.&lt;br /&gt;Yo te respondí con un beso cadente,&lt;br /&gt;cargado de dulces lamentos,&lt;br /&gt;y sí,&lt;br /&gt;también algo&lt;br /&gt;de desesperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siento.&lt;br /&gt;No puedo evitar encontrar en tí&lt;br /&gt;reflejándose en tus ojos,&lt;br /&gt;cuando me miras,&lt;br /&gt;el amor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-7653802225163935499?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/7653802225163935499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=7653802225163935499' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7653802225163935499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/7653802225163935499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2007/07/disculpa.html' title='Disculpa'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-2125531069342396531</id><published>2007-06-12T20:48:00.000+02:00</published><updated>2007-06-12T20:50:50.603+02:00</updated><title type='text'>El arte del olvido...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Rm7q3er7ZnI/AAAAAAAAAAY/d32gl7Fyxuk/s1600-h/165749_4808.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5075252068944143986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Rm7q3er7ZnI/AAAAAAAAAAY/d32gl7Fyxuk/s320/165749_4808.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Siempre he sido una artista del olvido. He practicado durante toda mi vida el sutil arte de hacer desaparecer las cosas, como por arte de magia y, rehuyendo de la falsa modestia, he de decir que se me da verdaderamente bien. Soy impecable olvidando, olvido de verdad. Paragüas, secadores de pelo, cepillos de dientes, billetes de avión… Personas. Puede que por eso sólo me queden en el tintero una decena escasa de recuerdos, de buenos y peores recuerdos, intensos, grabados como un hierro candente sobre mi piel. Y son demasiados.&lt;br /&gt;Hay días en los que me siento completamente incapaz de recordar qué cené la noche anterior y, sin embargo, puedo recordar con nitidez el primer y único día que mi madre me castigó con azotes. Fue por romper una lámpara, la de mi cuarto, para más señas. Salté y salté sobre la cama hasta alcanzarla, la lámpara de tres bolas, y descolgar una de ellas, que cayó sobre la cama rebotando y fue a parar al suelo.&lt;br /&gt;Lo curioso es que me resulta muy fácil olvidar, aunque nada se olvide. Pero sí que es cierto que existen una serie de momentos que se convierten en los de cabecera, en esos que todavía son capaces de despertar una emoción que se creía dormida para siempre, cuando en realidad sólo estaba latente. Por eso, si hago ejercicio de memoria, soy capaz de echarme a llorar al recordar el día exacto en que mi abuelo murió, aquel día ceniciento de febrero, y la mañana siguiente, viendo flotar motitas de polvo a través de la luz intensa que entraba en el salón.&lt;br /&gt;Recuerdo a quien me dibujó un corazón en la arena, para que al despertar, fuera lo primero que viese, pero no recuerdo al amante, ni lo que sentí por él. Recuerdo, eso sí, lo poco que tardé en habituarme a su ausencia. Así he calificado siempre la importancia de las cosas, de las personas, midiendo el tiempo que tardaba en olvidarlas. O en olvidar lo que me hicieron sentir. O lo que me costaba dejar de añorarlas.&lt;br /&gt;Eso, el olvido contrarreloj, la pérdida de consciencia voluntaria, llegué a dominarlo hasta un punto que a mí misma me asustaba. No me gustaba la idea de convertirme en un ser insensible, con un único fin, la satisfacción inmediata y fugaz, seguida de un rápido olvido. El miedo pasó, finalmente, al darme cuenta de que, decía, sólo olvidaba en poco tiempo –días, horas- aquello que en realidad era superfluo e innecesario, lo inútil, lo ajeno, el añadido, lo prescindible.&lt;br /&gt;El miedo se fue cuando conocí a un niño perdido que no usaba reloj y escapaba del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso ya no me asusta cuando me da por olvidar. Y ya no me asombro cuando me resulta tan sencillo acostumbrarme a determinadas ausencias. Eso sólo significa una cosa: que no era importante.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-2125531069342396531?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/2125531069342396531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=2125531069342396531' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/2125531069342396531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/2125531069342396531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2007/06/siempre-he-sido-una-artista-del-olvido.html' title='El arte del olvido...'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Rm7q3er7ZnI/AAAAAAAAAAY/d32gl7Fyxuk/s72-c/165749_4808.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-556389049623018693</id><published>2007-01-26T22:08:00.000+01:00</published><updated>2007-01-26T22:13:33.519+01:00</updated><title type='text'>Espejos</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Nadie te advirtió que te mirabas en espejos que no devuelven las miradas"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alarma que obliga a despertar de cada sueño. El agua corriendo sobre tu piel. Observas el surco que con fuerza se agolpa en el desagüe de la ducha formando un furioso remolino. Húmeda espiral, hipnosis inconsciente. Vistes tu cuerpo de seda mientras tu alma permanece acorazada con alambre de espino. Zapatos de plata y tacones abismales que consiguen que mantengas el equilibrio imposible de una mañana a medio construir. Pantalones de pinza que desafían la distancia de cada uno de tus pasos. En el bolsillo, sientes el pálpito de un corazón.&lt;br /&gt;Bajas las escaleras que casi llevan al infierno. Parece que la música no va a parar. Resuena en tus oídos aquella triste canción. &lt;em&gt;I need you, I don't need you&lt;/em&gt;. Y recuerdas, otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Jamás te recuerdo porque nunca te olvido. Tengo mis venas saturadas de porqués y en mi cerebro retumba un indecente etcétera. No olvido las dulces palabras que componían las mentiras que alguna vez me hiciste creer. Mis manos dejaron de poder fraguar milagros en tu cuerpo. Sólo fui cortesana de tu amor. Y he cambiado mi almohada por luces de neón y cinco pavos. Aprieto el puño sumergido en el bolsillo de mi pantalón y me disfrazo con perlas, humo y champán. Ahora sólo nos quedan aeropuertos sin estrenar y estaciones de tren vacías, se nos hizo demasiado tarde. Y al bajar las escaleras resuena aquella canción. Una tarde de abril, un banco compartido, tres copas y tu habitación. Y recuerdo que alguna vez quise volver a descubrir las canciones más peligrosas en tus ojos. Hay días en que valdría más no salir de la cama.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-556389049623018693?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/556389049623018693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=556389049623018693' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/556389049623018693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/556389049623018693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2007/01/espejos.html' title='Espejos'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-116639002340618754</id><published>2006-12-17T22:12:00.000+01:00</published><updated>2006-12-17T22:13:43.420+01:00</updated><title type='text'>Maruja</title><content type='html'>Íbamos a entrar al zaguán cuando vimos a Carlos salir por la puerta de entrada. Vestía con un chándal de mercadillo y deportivas. Por un instante me pareció el mismo de siempre.&lt;br /&gt;- Carlos, qué tal. – mi madre avanzó unos pasos para saludarlo.&lt;br /&gt;- Pues aquí estamos. – Una mirada apagada acompañó a su saludo. Entonces, como casi siempre que nos vemos, eché un vistazo a su coche, aparcado a pocos metros de la entrada al zaguán, en el parking de la urbanización. Siempre que le veo hago lo mismo, como si con ello comprobara que hay alguien en su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos es nuestro vecino en nuestra segunda vivienda, a la que vamos cuando llega el buen tiempo. Estamos puerta con puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Vais a venir estas Navidades?- Se mostró interesado, algunos años atrás fuimos a celebrar allí las fiestas, pues la casa cuenta con un amplio salón donde caben fácilmente familiares indeseados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año no, le dijo mi madre. Y a continuación le preguntó por Maruja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está muy bien ahora, la verdad. – Hizo una pausa, bajó la mirada. – Está mejor que yo, ¿sabes? – Pero no había un tono alegre en su forma de hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente mi forma de mirarle se volvió inquisitiva en ese momento. Siempre reflejo todo con una simple expresión, de manera inconsciente revelo a los demás cómo me siento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La tengo ingresada – Me llamó la atención, primero, la forma de posesión que sin darse cuenta empleó, después, el hecho de que, si su mujer estaba tan bien, estuviera ingresada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos contó que desde que estaba en la clínica, una residencia privada de lujo –si es que ambos términos pueden ir en la misma frase- que sólo admitía a 25 miembros, Maruja había vuelto a andar. Lo había olvidado. Una mañana no se pudo levantar de la cama y Carlos, alarmado, fue consciente de que el problema empezaba a cobrar dimensiones de las que ya le habían avisado, pero que de algún modo pensaba que jamás llegarían. Pero el día llegó y a Maruja hubo que ingresarla con carácter de urgencia en aquella residencia especializada en enfermos de Alzheimer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los conocí 6 años atrás, aquel verano de mis 19, cuando todavía curaba cicatrices más o menos recientes. Sin embargo, desde mi burbuja postadolescente, sentía compasión por aquel matrimonio. Maruja nos decía que padecía de los nervios y que por eso el médico les había dicho que se mudaran a la ciudad. Aquello me pareció una incongruencia, la verdad, ¿cómo podía un matrimonio de unos 70 años relajarse al cambiar su tranquila vida en el pueblo a otra en la ciudad? Tal vez la piscina, el sol, el jardín…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando, tras el día de las presentaciones, volvimos a encontrarnos, pudimos definir mejor qué era lo que le ocurría a nuestra vecina. No nos reconocía. Y nos terminamos acostumbrando a repetir cada verano, cada encuentro, la rigurosa presentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola, ¿qué tal? Somos sus vecinos, los de aquí al lado. – le decía mi madre a Maruja.- Si necesita algo estamos ahí. – Y señalaba la puerta.&lt;br /&gt;Maruja se nos quedaba mirando, con una sonrisa abierta, cualquiera diría que procesando y tratando de asimilar lo que le estábamos diciendo, y respondía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo es que soy recién casada, ¿sabe? Y nos hemos venido a vivir aquí mi marido y yo.&lt;br /&gt;- ¿Tiene hijos? – Mi madre, no sé si movida por cierto aliciente morboso, ponía a prueba a la mujer.&lt;br /&gt;Maruja se quedaba pensativa.&lt;br /&gt;- Pues no lo sé. Eso se lo tengo que preguntar a mi marido. – Carlos intentaba sonreír, restándole importancia a lo que en apariencia era sólo anecdótico.- Creo que 3 ó 4.&lt;br /&gt;- Tenemos 3, tenemos 3. – Insistía Carlos al instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maruja olvidó, con el paso del tiempo, cada vez más.  Pero había dos cosas que no olvidaba. Carlos y el pueblo. &lt;br /&gt;Aunque seguía sin reconocernos cada vez que nos cruzábamos con ella en el portal o en la piscina, sí que nos contaba pequeñas historias, recuerdos al azar que su memoria había decidido no resetear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fue en agosto, ¿sabe? Eran las fiestas del pueblo y él me vió entre la multitud. No paró hasta conseguirme. Yo iba acompañada por otro chico, que no me gustaba nada, pero de tanto insitir… Me daba pena y le dejé acompañarme. Pero cuando llegamos a la plaza, con aquellos puestos de dulces y el tiovivo, porque había hasta tiovivo con caballos, ¿sabe? yo también le ví, y me di cuenta de cómo me miraba. No se va a creer lo que hizo. – Maruja movía mucho las manos, y en su rostro se adivinaba cierta lozanía, cierta juventud todavía- Me hizo señas para que me subiera al tiovivo y en un descuido del chico que me acompañaba, lo hice. Y al instante, él se subió a mi lado. Ya no se despegó nunca de mí, ¿sabe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando vimos a Carlos aquella mañana de Diciembre, con las fiestas navideñas a la vuelta de la esquina, Maruja jugaba al parchís en una residencia muy cara para enfermos de Alzheimer. Probablemente no quedaba mucho de aquel recuerdo de juventud, tal vez nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me voy ahora a por ella. Los domingos me dejan que me la traiga a casa.&lt;br /&gt;- ¿Está allí toda la semana?- le preguntó mi madre. No sabíamos que la enfermedad hubiera avanzado tanto desde este verano.&lt;br /&gt;- Sí.- Los ojos de Carlos se cristalizaron, tras las gafas de montura metálica. Y hubo un requiebro en la conversación, algo que hizo que se desmoronara y, a pesar de ser poco más que meros vecinos puntuales, se deshizo en detalles, desahogando su pena, esa que ahora tan pesadamente arrastraba.- Antes tenía ganas de que llegara el fin de semana, venían mis hijos, se la llevaban… Y yo podía descansar. Cuidarla es muy duro. Pero ahora que la tengo allí me doy cuenta de cuánto la necesito, voy a verla todos los días, varias veces. Y ahora poco puedo hacer ya. &lt;br /&gt;- Es mejor que la cuiden personas especializadas en eso, le puede ayudar. – puntualizó mi madre.&lt;br /&gt;- Sí, ella está mejor. El que está peor soy yo.&lt;br /&gt;- Carlos, ¿estás mal? ¿qué te pasa? – para mí era evidente que no se trataba de un mal físico.&lt;br /&gt;- Que la echo mucho en falta. Y ella, cuando no estoy, ya no pregunta por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La soledad es una ausencia de tiempo&lt;/em&gt;. Recordé la frase del último libro de Carlos Fuentes que había leído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos continuó su camino hacia el coche. A mitad, se volvió para añadir una última frase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y para El Niño, ¿os guardo algún décimo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-116639002340618754?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/116639002340618754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=116639002340618754' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/116639002340618754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/116639002340618754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/12/maruja.html' title='Maruja'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-116475194992777313</id><published>2006-11-28T23:10:00.000+01:00</published><updated>2006-11-28T23:12:29.940+01:00</updated><title type='text'>Breve reflexión (II)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Un poco más &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;De todo lo que fui nada me queda &lt;br /&gt;y aquello adonde voy quizá no exista. &lt;br /&gt;Olas rompientes, glorias al minuto, &lt;br /&gt;¡haced que aún dure un poco mi alegría! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, nunca volveréis, pues nada vuelve, &lt;br /&gt;no volveréis, oscuras golondrinas, &lt;br /&gt;aunque yo siga aquí, mirando lejos, &lt;br /&gt;buscando no sé qué tras la llovizna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay futuro si no hay también pasado. &lt;br /&gt;Ya nunca volveré como solía. &lt;br /&gt;Llueve y llueve a menudo. Ni se siente. &lt;br /&gt;Y es la continuidad, melancolía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces uno escucha en lo secreto &lt;br /&gt;su loco corazón. Y unos latidos &lt;br /&gt;que son como explosiones en la nada &lt;br /&gt;nos dicen la verdad: que estamos vivos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hasta cuándo? No sé. Bello es el mundo &lt;br /&gt;en esa suspensión siempre en peligro. &lt;br /&gt;Me exalta lo inmediato: su repente. &lt;br /&gt;Y soy lo no continuo en cuanto existo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alegría de mis mil sin-razones, &lt;br /&gt;pasajera y falaz, ¡oh tú, mentira! &lt;br /&gt;Que me inventas y dicen palpitante, &lt;br /&gt;¡ay, dura, dura, dura todavía!&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gabriel Celaya &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos hallamos suspendidos en peligro, esperando a que lo extraordinario irrumpa en la continuidad de cada día, y nos exalte. Somos cazadores (depredadores al acecho) de sueños a nuestro alcance. Pequeñas ráfagas de aire fresco que mecen nuestro flequillo y golpean el corazón. Momentos privilegiados y perfectos que otorgan dosis concentradas y súbitas de felicidad. Bellas mentiras que nos recuerdan que seguimos vivos. Bellas mentiras que se desvanecen, dejando una tenue estela a su paso. Esas que siempre vuelven... esas que nunca se repetirán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://img131.imageshack.us/img131/7321/senseoffatesx9ux0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://img131.imageshack.us/img131/7321/senseoffatesx9ux0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-116475194992777313?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/116475194992777313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=116475194992777313' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/116475194992777313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/116475194992777313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/11/breve-reflexin-ii.html' title='Breve reflexión (II)'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-116368858973030686</id><published>2006-11-16T15:46:00.000+01:00</published><updated>2006-11-16T15:49:49.743+01:00</updated><title type='text'>Sola</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/050311NAUFRAGOS.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/050311NAUFRAGOS.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se siente sola y abraza la almohada con el ímpetu raído por los días que se han ido amontonando a sus espaldas. No sabe reaccionar. Todo lo que una vez anheló lo ha conquistado, lo ha saboreado intensamente, hasta exprimirle el jugo. Lo que ya posee, sin embargo, nunca le interesará.&lt;br /&gt;Ella vive de deseos que siempre están por cumplir. Ansía hacia delante, lo que todavía tiene que llegar, mientras huye hacia atrás. No sabe de dónde mana su desazón y ese vacío que le hiela la sangre y adormece sus sentidos. Hoy sabe que todo es sinónimo de nada y que su vida se le ha escapado de las manos como si de un puñado de fina arena se tratase. Lo que tuvo se ha convertido en polvo, lo que tuvo nunca fue suyo. Lo que tendrá es sólo un espejismo de su desierto particular.&lt;br /&gt;Ella vive en el pasado imperfecto de una ilusión muerta. Recuerda la flor, cuando la tuvo en sus manos, olió su aroma y la colocó en su pelo. Una rosa que dejó secar hace tiempo cuelga de uno de los barrotes de la cama de su dormitorio. A veces la mira, intentando recordar. Casi nunca recuerda qué sintió al tenerla en sus manos.&lt;br /&gt;Ella desea vivir en un futuro incierto de ilusión prefabricada. La felicidad siempre está un paso más allá de sus pies. Ella sonríe viviendo en el preámbulo de lo que pretende conseguir, en la promesa de obtener la recompensa si llega a la meta sin desfallecer. Orienta sus esfuerzos en acariciar otra flor, que la espera eterna en el horizonte. La flor que no va a alcanzar, la misma que se marchitó en sus manos.&lt;br /&gt;Se siente sola y abraza la almohada, agotada la ilusión, la vida deshonra su nombre. Todo es absurdidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-116368858973030686?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/116368858973030686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=116368858973030686' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/116368858973030686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/116368858973030686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/11/sola.html' title='Sola'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-116215372780265876</id><published>2006-10-29T21:26:00.000+01:00</published><updated>2006-10-30T20:53:53.743+01:00</updated><title type='text'>Breve reflexión (I)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El instante &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Dónde estarán los siglos, donde el sueño &lt;br /&gt;de espadas que los tártaros soñaron, &lt;br /&gt;donde los fuertes muros que allanaron, &lt;br /&gt;dónde el Árbol de Adán y el otro Leño? &lt;br /&gt;El presente está solo. La memoria &lt;br /&gt;erige el tiempo. Sucesión y engaño &lt;br /&gt;es la rutina del reloj. El año &lt;br /&gt;no es menos vano que la vana historia. &lt;br /&gt;Entre el alba y la noche hay un abismo &lt;br /&gt;de agonías,de luces, de cuidados; &lt;br /&gt;el rostro que se mira en los gastados &lt;br /&gt;espejos de la noche no es el mismo. &lt;br /&gt;El hoy fugaz es tenue y es eterno; &lt;br /&gt;otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Luis Borges. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hoy es inmutable. Los días, las horas, minutos y segundos son el engaño que nos hace partícipes del incesante transcurrir de la vida, fuente agotable. El tiempo, una gran mentira que provoca la necesidad de hacer, crear, pensar constantemente, que evoca nuestra necesidad de agarrarnos a lo real, sin caer en que no se puede aprovechar lo que no se acumula ni se ahorra, lo que no se retiene. &lt;br /&gt;Si el tiempo no existe, ni existieran los espejos, seríamos siempre los mismos, despojados de las ataduras de la banal apariencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/tiempo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/tiempo.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-116215372780265876?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/116215372780265876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=116215372780265876' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/116215372780265876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/116215372780265876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/10/breve-reflexin-i.html' title='Breve reflexión (I)'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-115082616315586924</id><published>2006-06-20T19:53:00.000+02:00</published><updated>2006-06-20T19:56:03.180+02:00</updated><title type='text'>Canciones para conmover</title><content type='html'>&lt;em&gt;“Mejor nos damos prisa que hoy tocan los cero, lo he visto en un cartel…”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(&lt;em&gt;Espejismo nº8&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;091&lt;/strong&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"-¿Y esta canción? Suena bien.&lt;br /&gt;Mi amiga me miró de reojo, sin dejar de vigilar al que por entonces era su novio, amante o similar, que manejaba las baquetas con una precisión casi profesional.&lt;br /&gt;-¿Qué? &lt;br /&gt;-No, esta canción, que me gusta. ¿Cómo se llama?&lt;br /&gt;-Ah, no sé. – Me miró y sin dejar de moverse al ritmo de la música, volvió a mirar al batería – No es de ellos, es una versión de otro grupo.&lt;br /&gt;-¿Qué grupo es? – Mi curiosidad iba en aumento, de alguna manera aquellas notas me estaban queriendo decir algo, o tal vez mi caprichosa memoria, a medida que ha ido dando forma a la nostalgia, me lo hace recordar así.&lt;br /&gt;-Ceronoventayuno, creo. O algo así, no lo sé seguro.&lt;br /&gt;-¿Ceronoventayuno? – Memoricé el nombre, como si no olvidarlo fuera un asunto de suma importancia para mí (yo por entonces todavía no sabía que lo era).- Ni idea."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos rodeados de señales, señales que nos acechan en cada rincón, señales que caen del cielo, señales ocultas, disfrazadas, evidentes. Señales que encontramos y otras que, sin embargo, acaban encontrándonos a nosotros mismoa. Podría decirse que aquella noche de finales de verano recibí una señal en forma de canción. No recuerdo el título y tampoco logro recordar la melodía, sólo sé que el día que escuché el nombre del grupo al que se adjudicaba la autoría de la misma comenzó mi búsqueda y captura de canciones de los cero.&lt;br /&gt;Recuerdo ahora la posterior conversación con aquel excompañero de facultad, que resultó ser casualmente el cantante del grupo. “Pero, ¿y tu? ¿Eres amiga de…?” “¿Entonces este es tu grupo? El mundo es un pañuelo …”. Frases entrecruzadas, miradas de sorpresa. Reencuentro. Bendita causalidad. Hablamos del concierto, y tras un par de observaciones sobre el estilo musical del grupo, se me abalanzó literalmente a los pies. “Por fin alguien que se da cuenta de nuestro estilo…”. Le pregunté por aquella canción. “Sí, 091, un grupo de rock de los 80”. Sonrió añadiendo un “tienen canciones muy buenas” y al instante una sombra de pelo largo y moreno se lanzó a sus brazos plantándole un morreo de minuto y medio delante de mis narices dejándolo casi sin respiración. “Estooo – dije- yo mejor me voy yendo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí comenzó todo. Mi primer intento fue buscar en el e-mule algo de 091 (niños, no intentéis hacer esto en casa). Tenía que recordar a toda costa aquella canción, si la volvía a escuchar seguro que sabría cual era. Pero la mula no me proporcionó muchas satisfacciones. Dos canciones, dos, fue todo lo que conseguí. Tardaron uno o dos meses en descargarse y finalmente pude escuchar “Un hombre con suerte” y  “Mi sombra y yo”. Mi primera impresión, aunque ahora me avergüence de ello, fue la de pensar “¿Y esto es todo?”. Sin embargo, algo había que me hacía volver a escucharlas una y otra vez hasta el punto de obsesionarme con ellas. Eran lo único de 091 a lo que me podía aferrar.&lt;br /&gt;No era una búsqueda continuada. El recuerdo de los cero iba y venía de mi mente. No fue hasta un día de noviembre en la Fnac que me decidí a preguntar por ellos. La chica del mostrador me miró con cara de uva pasa. “¿Perdón, ¿cómo dices?” Ce-ro-no-ven-ta-y-u-no. “¿Escrito o con número?”. Encontró uno. Sentí una inmensa satisfacción que no entendí muy bien, pero como tampoco entendía el porqué de tanto afán en encontrar música de un grupo que apenas conocía, me limité a sentir el cosquilleo incesante que me inundaba el estómago.&lt;br /&gt;“Bueno – me dijo – hay que pedirlo. Pero tardará un par de semanas. Me das tu número de teléfono y cuando lo tengamos te lo haremos saber vía sms.”&lt;br /&gt;Era el &lt;em&gt;Todo lo que vendrá después &lt;/em&gt;(reedición remasterizada de 2001). Tuvieron que transcurrir dos meses hasta que recibí, al fin, un sms de la Fnac. “Lo sentimos, pero tu pedido nº#### no ha podido ser tramitado…”. Vaya, en todo ese tiempo prácticamente me había olvidado de aquel pedido, y casi intuitivamente, ya lo había dado por perdido.&lt;br /&gt;Por suerte, el destino siempre guarda cartas en la manga, y cuando se cierra una puerta… Se abre un ventanal con vidrieras de colores y suenan trompetas celestiales. Poco tiempo después apareció él (y hoy en día no se me ocurre nadie mejor que él para darme a conocer plenamente a 091) y me abriría ese ventanal al facilitarme la discografía completa de los cero, marcando sin dudarlo un antes y un después. Decir que 091 cambió mi vida puede resultar, y resulta, exagerado. Pero no por ello deja de ser menos cierto. Nunca antes de 091 había encontrado en la música una válvula de escape, una fuente de la que beber, un alivio para el tedio contemporáneo, una respuesta a miles de preguntas sin contestar. Nunca la música había logrado conmoverme hasta ese punto. Al fin encontraba la música, las letras, melodías, palabras y sentimientos  que daban forma a mi existencia. 091 no era tan sólo una señal. Así que gracias, mil gracias por poner palabras a lo que siempre he querido expresar. Sólo siento llegar tarde. Demasiado tarde para verlos en concierto, para comprar sus vinilos, o para vivir el lanzamiento de un nuevo disco en el mercado… O tal vez no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 18 de Mayo de 1996, en el anfiteatro de Maracena, Granada, 091 nos regalaba su último concierto. Entonces fue grabado y editado en un doble CD titulado, cómo no, “Último concierto”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, diez años después, Pentatonia Records hace pública la siguiente noticia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"El 27 de junio se pone a la venta la reedición del "Último concierto" de 091. Se cumplen ahora diez años de la separación de los Cero. La banda granadina, que estuvo en activo desde el año 1982 hasta el 96, decidió poner fin a su carrera haciendo una gira de despedida cuyo último concierto fue grabado y editado en su momento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue el “testamento en vivo” de una de las bandas de rock más carismáticas de la escena española. Un testamento sonoro y visual que desprendía pasión y electricidad. Diez años después del adiós de la banda, Pentatonia Records se dispone a reeditar aquel doble CD más un DVD que recoge las imágenes del citado concierto. Convenientemente remasterizado y con la inclusión de algunos extras en el DVD, se trata de un formato triple en digipack que estamos seguros de que viene a cubrir las expectativas de los seguidores del grupo. Y para los que no llegaron a conocer a 091, una oportunidad para descubrir a un grupo que facturó algunas de las mejores canciones de rock en castellano de todos los tiempos."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre nos quedará una última cerilla por encender. Una última hoguera que ver arder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-115082616315586924?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/115082616315586924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=115082616315586924' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/115082616315586924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/115082616315586924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/06/canciones-para-conmover_20.html' title='Canciones para conmover'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-115030371952756289</id><published>2006-06-14T18:37:00.000+02:00</published><updated>2006-06-14T18:52:13.693+02:00</updated><title type='text'>Incansables</title><content type='html'>No me canso nunca de imaginarte, de explorarte, de intuirte y descubrirte. Siempre nuevo, intacto, inocente, añorado. En cada espejismo te encuentro, en cada luz del camino se refleja tu voz, cálido aliento. En los rincones escondidos y secretos de mi alma permaneces eterno. &lt;br /&gt;Eres la calma infinita en mi nostálgico corazón. Soy la melancolía que habita en el final de cada encuentro. Somos la luz y la sombra de un mismo sueño inacabado. &lt;br /&gt;Alejados los fantasmas de la soledad y la desesperación, tiemblan nuestros cuerpos unidos en un cadencioso ritual. Silba el silencio. Finalizan la angustia y la desolación. &lt;br /&gt;Y ahora seguimos inmersos en dulce eternidad, cruzando a nado los abismos insolentes, jugando como niños atrapados en el laberinto de nuestra existencia. Burlándonos de la realidad.&lt;br /&gt;Una vela se enciende en el pedestal de la pasión. Y regresamos, incansables, al limbo donde habitan nuestros sueños. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/bare-figure-2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/bare-figure-2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: Antoine Art&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-115030371952756289?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/115030371952756289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=115030371952756289' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/115030371952756289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/115030371952756289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/06/incansables.html' title='Incansables'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-114651909956736501</id><published>2006-05-01T23:18:00.000+02:00</published><updated>2006-05-01T23:31:39.596+02:00</updated><title type='text'>Irene</title><content type='html'>Todavía estaba en el trabajo cuando mi madre me llamó al móvil.  Mi tía necesitaba que le hiciera unas fotos para los papeles que tenía que entregar al día siguiente en la residencia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;- Pues que vaya al bazar, que allí se las hacen en un momentito y lo tiene al lado de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi  madre argumentó que era imposible sacar a mi tía a la calle, que todavía estaba preparando la ropa que se tenía que llevar, la cual debía etiquetar, doblar ella misma y meter en la maleta. “Y ya sabes como es la tía”, remató.&lt;br /&gt;Al salir del trabajo fui directa a su casa. Vive justo a unos pocos edificios de la mía, en mi calle, pero sin embargo ya no recordaba la última vez que le hice una visita. Mi tía, la hermana de mi abuelo, vivía cerca, muy cerca, pero parecía habitar a mil años luz. Podía contar con los dedos de una mano las veces que había ido a verla. Mi madre me esperaba en la puerta. Subimos las dos. El pequeño ascensor debía tener más años que el propio edificio, con aquellas puertas plegables de la era paleolítica, el olor a rancio que inundaba el cubículo, los botones desgastados, de números casi ausentes y una estampita de Santa Gema tamaño póster velando por nuestro corto viaje a las alturas. Nuestra tía nos esperaba asomada a la puerta entreabierta de la vivienda, con la cadenita del pestillo todavía echada. Me pareció que su cuerpecillo se encogía al vernos, se metió en la casa y dio un portazo. Se oyeron unos ruidos al otro lado, un pequeño estruendo de metales y golpecitos y luego volvió a abrir, esta vez sin cadenita, pero de nuevo a medias.&lt;br /&gt;Cada vez que la veía se me antojaba estar viendo a un pajarillo asustado. Menuda y frágil, soportaban sus huesos una operación de cadera, dos de cataratas y otras tantas de meniscos, huesos rotos y esguinces mal curados. Puede que el único aprecio que le tuviera estaba provocado por la lástima que me solía inspirar su imagen desolada y el parentesco impuesto por los lazos de sangre. Tampoco puede decirse que ella me diera la oportunidad de quererla pues siempre se mostraba reacia a recibir visitas y el teléfono se convertía en un medio destinado únicamente a reprochar sucesos acontecidos hace mucho tiempo y quejarse pero nunca para escuchar al que sostenía el cachivache al otro lado del hilo. Eso con el tiempo cambió. Puede que ver cada vez más de cerca el rostro de la muerte le hiciera replantearse su carácter de naturaleza hostil. O a lo mejor se dio cuenta de que realmente nosotros éramos la única familia que tenía. Mi madre, su sobrina de sangre, hablaba con ella varias veces a la semana. Irene, que así se llama mi tía, se había acostumbrado a eso y en ocasiones, si mi madre se descuidaba y olvidaba llamarla cuando correspondía, ella se adelantaba y llamaba para preguntar si había ocurrido algo, si estábamos enfermos o si había ocurrido alguna terrible desgracia que hubiese impedido realizar la llamada telefónica de turno. No se puede decir que tuviera un carácter optimista, nunca lo tuvo.&lt;br /&gt;Recuerdo una de las escasas visitas que hice a su casa. Era yo niña y acompañé a regañadientes a mi abuela, a cuyo cargo me habían dejado esa tarde. La casa poseía un inmenso balcón que daba a la calle y, agudizando la vista, también se podía ver el mar. Pero a pesar de ser pleno agosto nos invitó a sentarnos en dos pequeñas banquetas de plástico que dispuso en el comedor. No es que no hubiera sillas o que el sofá brillara por su ausencia. Mi tía tenía la costumbre de apenas utilizar sus bienes materiales, la poseía el miedo a desgastarlos, a estropearlos. Se aferraba a ellos más que a su propia vida y puede que por ello nunca llegara a sentirla palpitar del todo bajo su piel. Vivía a través de los objetos que la rodeaban. Los sofás y las sillas estaban cubiertos por plásticos, las mantas, hermosas colchas y sábanas bordadas a mano se acumulaban en los altillos y nunca se llegaban a estrenar. Lo mismo sucedía con la ropa. De vez en cuando se permitía el capricho de comprarse una blusa o una falda, incluso unos zapatos. Los guardaba en el armario y allí quedaban para la posteridad, eternamente olvidados, esperando el momento de ser de alguna utilidad más que la de abultar. Parece que siempre vivía pensando que algún día se le concedería una segunda oportunidad para vivir de nuevo. Para ella esta vida sólo era un ensayo, un borrador. Tal vez creía que, en la supuesta siguiente vida,  podría evitar los errores que cometió en esta otra y entonces se permitiría el lujo de estrenar una bonita blusa o arroparse con sábanas de hilo blanco. Mi tía Irene parecía no saber que sólo se nos concede una vida y que la suya la había dejado escapar, le había pasado por delante como quien se duerme en el cine y despierta al final, cuando la función está a punto de terminar.&lt;br /&gt;Irene, decía, vivía a través de los objetos materiales y no se permitía amar a nadie. Las únicas veces que lo hizo le dolió demasiado.&lt;br /&gt;Era la más joven de tres hermanos. Mi abuelo tenía sólo siete años cuando su madre murió. Ella debía tener unos tres. Quedó a cargo de su hermana mayor, de catorce, Rosarico, que todo le consentía a la pequeña. Creció rodeada de mimos y exenta de obligaciones. Nunca le faltó ningún capricho. Su padre trabajaba en las tierras de unos señores, dentro de las cuales ostentaba el cargo más elevado.&lt;br /&gt;Aquella tarde que acompañé a mi abuela para ir a verla reparé en un cuadro que había colgado en la pared. Era de considerables dimensiones. Enmarcada en él había una fotografía de una joven. Yo había visto alguna vez fotos antiguas de actrices de Hollywood, esas en las que posan con el rostro en un favorecedor ángulo tres cuartos y las luces crean sombras que ensalzan sus rasgos casi divinos. La foto del cuadro me recordaba a esas actrices, y le pregunté a mi tía quién era aquella chica tan guapa. Cuando me dijo que era ella casi no le creí. Me costaba un enorme esfuerzo relacionar aquel perfecto rostro con el suyo, lleno de surcos y arrugas, con la piel apagada y el gesto lánguido. La muchacha de la foto mostraba unos dientes blancos y perfectamente ordenados en una amplia sonrisa, mirando hacia un punto inconcreto elevado por encima de sus cejas, el pelo recogido en un alto moño y la piel tersa, sin rastro de imperfección alguna, lisa y pulida como el mármol, la nariz estaba formada por una leve curva cóncava y los ojos almendrados revelaban un brillo inusitado, lleno de vitalidad. No podía apartar la mirada de aquella imagen, me tenía embelesada y más aún tras descubrir quién se ocultaba tras ella. Me aterró por primera vez la idea de la corrosión que el tiempo llega a ejercer sobre el cuerpo, sobre cualquier cuerpo, pero no volví a pensar en ello hasta mucho tiempo después, cuando empecé a darme cuenta de que verdaderamente no se es joven para siempre.&lt;br /&gt;Quince años recién cumplidos tenía la joven de la foto, pero no mi tía. Ella tenía ya casi ochenta, pues los años se acumulaban a sus espaldas con mayor velocidad que sus enseres en los armarios. La niña de quince años vio estropearse su sonrisa poco tiempo después. Irene tuvo muchos, miles, pretendientes. A cual más apuesto y rico. Pero ella los rechazaba a todos, más por no desprestigiar su pose de dama altiva e infranqueable que por verdadero desprecio. Su soberbia le fue un día devuelta con otra moneda de peor calibre. Se casó ciega de amor con un transportista que debía de tener unos diez años más que ella y que no la supo ni quiso hacer feliz. Irene aguantó dos años de maltratos y abandono. Pero a cambio él le dio una niña, Irene. En una época en la que el divorcio era considerado como un atentado directo contra la santa madre Iglesia y la separación un ultraje contra el maravilloso sacramento del matrimonio mi tía no tuvo más remedio que alejarse del hombre que más dolor y más felicidad le había proporcionado. Su pequeña Irene compensaba cualquier martirio que hubiera sufrido antes, y los golpes, las vejaciones e insultos se convertían en pasto del olvido cada vez que acunaba a su niña, la mecía entre sus brazos o le daba el biberón. Irene pasó a apodarse Irenín para diferenciarse de su madre y así adquirir cierto individualismo a pesar de su corta edad.&lt;br /&gt;Irenín siempre iba perfectamente acicalada de mimo materno, con gorritos de encaje y vestidos blancos de hilo de algodón que contrastaban con sus marcados ricitos azabaches. Cuando pasaba algunos días con su padre, Irenín volvía hambrienta, exhausta y descuidada. Irene la abrazaba entonces con más fuerza que nunca, la bañaba meticulosamente y la alimentaba con sumo cuidado. Nunca antes Irene se preocupó tanto por alguien que no fuera ella misma. Irenín tenía dos años cuando su padre la devolvió enferma a su madre tras los días que le correspondían por Navidad. La niña no comía, apenas se sostenía en pie y sólo quería dormir. Al día siguiente le sobrevinieron unas elevadas fiebres que hicieron temer por su vida. Cuando el médico fue a visitarla era demasiado tarde. Irenín agonizaba a causa de una meningitis aguda, probablemente causada por haber habitado durante un determinado espacio de tiempo en condiciones insalubres. El mismo día que alguien, en alguna parte de España, celebraba que le había tocado el premio gordo de la lotería, Irene lloraba la inesperada y profundamente dolorosa muerte de su pequeña.&lt;br /&gt;Dicen, quienes la conocieron desde niña, que aquello marcó su vida. Nunca tuvo más hijos.&lt;br /&gt;Además de su foto de adolescente, Irene tenía una foto amarillenta presidiendo la mesa camilla que había junto al televisor. En ella una niña pequeña, de aproximadamente dos años de edad, apoyaba su bracito sobre un caballo de juguete. Vestía toda de encaje blanco, a juego con el lazo que adornaba los negros rizos de su pelo. &lt;br /&gt;Mi tía se durmió un día en el que los niños de San Ildefonso cantaban el premio gordo de Navidad. Cincuenta años después, al despertar, no le quedaban recuerdos pero tenía un enorme armario lleno de trastos viejos sin usar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he odiado los fuertes pellizcos que me propinaba en los mofletes. Notaba sus dedos oprimiéndome la piel hasta dejármela dolorida. Al mirarme, sonreía, y con voz entrecortada, provocada por su inherente debilidad más que por su vejez, pues no siempre fue vieja, le decía a mi madre, o a mi abuela, o al adulto que me estuviera acompañando en ese momento, lo alta y gordita que estaba la niña. Los pellizcos y sus observaciones respecto a mi fisonomía no hicieron más que reforzar la poca simpatía que le tenía. A eso había que añadir los comentarios que solía escuchar a mis padres, a mi abuela o incluso a mi abuelo. La tía Irene era la tía de los desplantes, los bufidos, las extravagancias y la tirana que utilizaba su aparente vulnerabilidad para manejar los hilos de lo que se le antojaba. &lt;br /&gt;En mi familia materna abundan los José. María José, Josefa, José Antonio, José Ramón. El 19 de Marzo es uno de esos días señalados en el calendario, casi sinónimo de Navidad, con obligatoria comida familiar. Tíos, primos, hijos, hermanos, padres y madres nos juntamos para esa fecha y se celebra como si de un rito sagrado se tratara. Los que no pertenecemos al club acudimos igualmente, no es un club excluyente. Desde  que se celebra el santo por excelencia mi tía ha sido invitada. Y como todos los años, ha declinado la invitación con excusas más que justificadas y coherentes. Cuando no tenía que ordenar los altillos, tenía que colgar las cortinas, o lavarlas, o limpiar el comedor o, algún año, que yo recuerde, creo que también tuvo que descongelar el congelador o limpiar a fondo el frigorífico. Mi tía siempre ha sido una mujer muy ocupada que se entretenía con cualquier menester. Desde matar una mosca hasta prepararse la cena. Por eso casi nunca podíamos ir a verla. Alguna vez cometimos la osadía de hacerle una visita sin previo aviso por teléfono, ese demoníaco aparato destinado a exponer quejas. Gran error. Una vez en la puerta, nuestra tía, que es tía de todos por lo que se ve, menos de mi abuela eso sí, y tampoco de mi abuelo, se negaba a abrirnos la puerta con la excusa de que estaba en batín porque todavía estaba haciendo la cama, a las cuatro de la tarde, o en albornoz, pues acababa de salir de la ducha o se disponía a meterse en ella. No es de extrañar que progresivamente cada vez fuéramos llamando menos a su puerta, especialmente si era sin avisar. Visitar su casa se convirtió en algo tan extraño e inusual para mí que todavía hoy, cuando he tenido que ir por motivos extraordinarios, me he sentido como un intruso invadiendo un lugar sagrado. Es lo más parecido a visitar las tumbas egipcias, las criptas romanas, o el museo del Louvre. Por un lado, porque allí todo es antiquísimo. Y por otro, porque nada de lo que hay expuesto se puede tocar. Un día se me ocurrió cambiar de cadena con el mando del televisor. Después de aquello estuve varios meses sin tocar cualquier mando a distancia que avistara a menos de un metro de mí. Mi tía pegó un brinco de su asiento con el rostro casi desencajado, me arrebató con fuerza el mando de las manos y comenzó a preguntarme, nerviosa y a gritos, qué canal era el que había puesto antes. Volvió a ponerlo y dejó el mando en su sitio, el del mando, no un sitio cualquiera. Todas las cosas que había en la casa tenían su lugar y no debían moverse de allí bajo ningún concepto. Irene era una cosa más de su hogar. Eso explica que poco o nada se moviera de ella y que siempre rechazara las invitaciones de mi familia para cualquier evento que propiciara la reunión. &lt;br /&gt;También por las fechas de San José, mi abuela tenía y sigue teniendo la costumbre de cocinar buñuelos de calabaza. Al morir mi abuelo, mi abuela abandonó la costumbre durante el tiempo que duró el luto. Cuando, unos cinco años después, se le ocurrió volver a hacerlos y, conociendo su pasión por los dulces tradicionales, llamó a mi tía para llevarle unos pocos, ésta le reprochó su falta de sensibilidad y de respeto hacia la muerte de mi abuelo, su hermano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Irene – contestó - el negro es un color muy sucio, y en verano da mucho calor. Dudo que exista alguien que haya amado a tu hermano más que yo, que lo amé casi tanto como a mis hijos. Y es por ellos que después de todo este tiempo me he decidido a retomar mi vida donde la dejé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela colgó el teléfono y se echó a llorar. Siempre ha mostrado mucha entereza pero sé que ese día lloró, lloró mucho. Irene jamás ha vuelto a probar los buñuelos de calabaza que mi abuela hace todos los años por San José. &lt;br /&gt;Las tradiciones no son más que ritos para revivir a los muertos. Cada vez que en casa de mi abuela se hacen buñuelos, mi abuelo vive de nuevo y sale de la cocina oliendo a aceite quemado y con la boca manchada de azúcar, acompañándonos en el copioso festín. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El condenado hijo de alguna fulana del marido de mi tía hizo algo bueno en su vida. Morirse. Él, muy al contrario de mi tía, prosiguió con su vida allí donde ella decidió quedarse dormida. Se juntó con otra mujer y tuvo más hijos, todos tan sucios y zarrapastrosos como él. Al morir, ironías de la vida, la heredera legal de la pensión de viudedad era mi tía. Quién le iba a decir a ella, que casi un medio siglo después de quebrarle la vida, aquel energúmeno le pagaría el estropicio mes a mes, durante el resto de su vida, la de mi tía, y durante el resto de su muerte, la de él. Aunque nunca hubiera suficiente dinero en el mundo que saldara la deuda que su marido le dejó en vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que existe un refrán que dice algo de que los muertos están mejor bajo suelo y que, una vez enterrados, es mejor no remover la tierra que los cubre. Irenín yacía en el mausoleo familiar de su padre. Compartía piso con otro bebé que había muerto a su misma edad. Irene acudía, las pocas veces que salía de su casa y ocupaba su otro lugar, el del cementerio, a visitar a su pequeña. Conocía los días y las horas a los que solían ir los miembros de la familia de la otra parte contratante y las evitaba para no tener que tragar con el incómodo encuentro. Una tarde, en la que permanecía sentada frente al pequeño chalet de hormigón, mientras observaba los claveles rosas que había dejado en la eterna cuna de Irenín, tuvo una revelación. Consideró absurda la idea de mantener allí a la niña, no tenía sentido ahora que el padre había muerto y ella era el único familiar directo que todavía le rezaba oraciones y le ponía flores, si es que alguna vez alguien más lo hizo. Irene pidió permiso para trasladar los restos de Irenín a una tumba individual, a la que pudiera ir cualquier día a cualquier hora sin tener que encontrarse con indeseadas compañías. Así se hizo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sonó el teléfono aquella mañana, Irene no podía creer lo que una voz, gélida y distante, le decía al otro lado. Al parecer, los restos trasladados no correspondían a los de una niña, sino a los de un niño también de corta edad. Parece ser que el compañero de cuna de Irenín, otro pequeño que corrió similar suerte que la chiquilla, había sido confundido con ella y trasladado al nicho asignado a la niña. Cómo se averiguó aquel malentendido es algo que todavía hoy sigue siendo una incógnita para mí. Sólo sé que Irene tuvo que acudir al cementerio para verificar la falsedad de los huesos que se escondían bajo el nombre grabado sobre el mármol de la tumba de su hija. Igualmente tuvo que reconocer, como quien acude a identificar el cadáver de un familiar que acaba de morir en trágicas circunstancias, los huesos de Irenín. O lo que quedaba de ellos. &lt;br /&gt;Las autoridades competentes del cementerio aconsejaron que fuera un pariente lejano del difunto, y no uno especialmente allegado, el elegido para el reconocimiento de los restos. Mi tía no lo consintió y quiso ser ella misma quien se enfrentara, por segunda vez en su vida, a la muerte de Irenín. Mi padre y mi tío, los dos hombres de la familia más cercanos a mi tía, la acompañaron. Cuando abrieron la pequeña y estropeada tumba de madera, sólo vieron un montón de huesecitos grisáceos y casi deshechos, parecidos al cartón piedra, y restos de lo que adivinaron como tela, amarillenta y a pedazos, que se encontraba mezclada con todo lo demás. Aquello era una amalgama gris y polvorienta, prácticamente irreconocible como lo que una vez fue. &lt;br /&gt;Irene apenas palideció al verlo. Se agachó y comenzó a limpiar y recolocar, uno a uno, los fragmentos y astillas de lo poco que quedaba de aquellos casi inexistentes huesos. Cogió con extrema delicadeza los trozos de aquel papel de fumar que algún día fue un delicado vestidito blanco y los fue depositando en el lugar que le correspondía. Irene recordaba con fascinante exactitud dónde iba cada hueso y cada pieza de ropa. Entre los restos había algo que llamaba la atención. Una pequeña muñeca, que también había sufrido de forma irremediable el paso del tiempo, volvía a ver la luz y el cielo limpio y despejado a través de sus estáticos ojitos de cristal. Su fría sonrisa resultaba especialmente macabra, poniendo de relieve lo grotesco de la situación. Irene cogió a la muñeca por una de sus piernecitas con la punta de los dedos, le quitó parte del polvo que había acumulado y la volvió a poner en la caja, a la altura de donde debió estar el brazo de Irenín. Como hizo muchísimos años atrás, mi tía observaba con ternura lo que allí nadie más podía ver. Su pequeña balbuceando, febril, exhalando los pocos segundos que le quedaban de la vida tan fugaz que le había tocado en suerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde que fui a casa de mi tía a hacerle las fotos reparé en su mirada. Por un momento olvidé a la vieja gruñona, caprichosa y dictadora. Olvidé sus desprecios y su egoísmo, así como todas las veces que sus palabras envenenadas hicieron llorar a mi madre o a mi abuela. A través de sus ojos vi a Irene, a la mujer desgraciada que habitaba en su interior, al alma dormida que jamás despertaría del auto impuesto letargo. Vi las penas agolparse en sus pupilas, y las cicatrices de viejas heridas a medio curar. &lt;br /&gt;Una maleta pequeña permanecía a su lado, abierta sobre el sofá. Irene se iba al día siguiente a una residencia para ancianos, gobernada por unas benévolas monjitas que la tratarían y cuidarían como si fuera un bebé desamparado, ignorantes por completo de la vida que arrastraba. Irene no siempre fue vieja, y no siempre fue gruñona ni tozuda. No siempre se quejó y también amó, sufrió y sintió rabia. Por sus venas, como por las mías, corría sangre en lugar de horchata. Imaginé lo duro que debía resultar abandonar la que había sido su casa durante tantos años, en la que los recuerdos se acumulaban en forma de objetos y viejas fotografías. Observé su retrato, ese en el que parecía una actriz de Hollywood. Irene fue bella, alegre y vital. Pero tal vez ya no lo recordaba. O puede que sí. &lt;br /&gt;En la maletita había poco más de dos faldas y otro par de blusas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Sólo te vas a llevar eso?- pregunté. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué más podría necesitar? – Su mirada se dirigía a la ventana, a través de la cual se veían las nubes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-114651909956736501?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/114651909956736501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=114651909956736501' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114651909956736501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114651909956736501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/05/irene.html' title='Irene'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-114479305608158447</id><published>2006-04-11T23:43:00.000+02:00</published><updated>2006-04-21T22:54:35.126+02:00</updated><title type='text'>Esta noche</title><content type='html'>&lt;em&gt;“No habrá problemas esta noche, no habrá cadenas que te estorben, quizás mañana será igual pero no esta noche…” &lt;/em&gt;(Esta noche, &lt;strong&gt;091&lt;/strong&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque la Luna brilló en el negro cielo de Valencia. Lapido y su banda ofrecieron el mejor de los tres conciertos a los que he asistido del Maestro. La cercanía con el público, lo acogedor de la sala y el sonido que, pese a tratarse de un local de dimensiones no muy exageradas, no resultaba estridente fueron algunos de los componentes que hicieron de la noche una velada inolvidable. El regustillo de insatisfacción cosechado la noche anterior se vio con creces compensado con el concierto de Valencia en el que nos encontramos con un Lapido feliz y entregado, en perfecta comunión con el público. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/P4010110.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/P4010110.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/P4010115.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/P4010115.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sala vibró hasta el último rincón, impregnada como estaba del rock que se desprendía de cada acorde de guitarra, de cada punteo, de cada golpe de batería o ritmo de teclados. El repertorio, más de lo mismo. Temas del último disco: “&lt;em&gt;Escrito en la ley&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;Bellas mentiras&lt;/em&gt;” o “&lt;em&gt;No digas que no te avisé&lt;/em&gt;”, salpicado con temas de trabajos anteriores como “&lt;em&gt;No sé por dónde empezar&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;Noticias del Infierno&lt;/em&gt;” o “&lt;em&gt;Luz de ciudades en llamas&lt;/em&gt;”,  sin olvidar míticos temas de 091 como “&lt;em&gt;Espejismo nº8&lt;/em&gt;”  o “&lt;em&gt;Zapatos de piel de caimán&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/P4010116.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/P4010116.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/P4010102.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/P4010102.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/P4010120.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/P4010120.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El calor del público fue agradecido por la banda en forma de dos contundentes bises.&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Con la lluvia del atardecer&lt;/em&gt;”, en el primer bis, con Lapido cantando acompañado por Raúl a los teclados. Y el  memorable segundo bis: “&lt;em&gt;La noche que la Luna salió tarde&lt;/em&gt;”. Efectivamente, la luna saldría tarde aquella noche, retrasando cualquier posible final, deteniendo el tiempo, agudizando nuestros sentidos. Todos allí nos quedamos maravillados ante el inesperado obsequio. Podría decirse que aquel fue el momento mágico de la noche. Si no fuera porque la noche entera fue mágica en sí misma.&lt;br /&gt;Como despedida, “&lt;em&gt;Qué fue del siglo XX&lt;/em&gt;”, momento en el que el público alcanzó su máximo grado de entusiasmo, cantando a gritos la letra de la canción, saltando y moviéndose inquieto, conocedor de que aquella sería la última del repertorio... Esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-114479305608158447?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/114479305608158447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=114479305608158447' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114479305608158447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114479305608158447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/04/esta-noche.html' title='Esta noche'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-114426793559870148</id><published>2006-04-05T21:50:00.000+02:00</published><updated>2006-04-05T22:12:15.656+02:00</updated><title type='text'>Nada más por hoy</title><content type='html'>&lt;strong&gt;31 de Marzo de 2006. Concierto de José Ignacio Lapido en Alicante en el Aula de Cultura de la CAM.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periódico anunciaba un acústico en la entrevista concedida por Lapido el mismo día del concierto. “El público, como la lluvia, es un bien escaso”, fue la frase del Maestro utilizada como titular de la mencionada entrevista y que presagiaba la acogida del concierto que tendría lugar en el aula de cultura de la Cam unas cuantas horas después. Así fue. No éramos muchos, pero eso sí, bien escogidos. Sentados en nuestra butaca numerada esperábamos en silencio, pero expectantes, un apoteósico concierto. Unas cuantas guitarras eléctricas dispuestas sobre el escenario desmentían el acústico anunciado en el diario aquella misma mañana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/2.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/400/2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo hubo un fallo esa noche, el lugar. Más de uno coincidirá conmigo en que una sala de teatro no es precisamente el lugar más adecuado para ofrecer un concierto de rock. Sin cervecita en la mano, sin cigarrito en la otra y sin poder dar rienda suelta a nuestros instintos musicales más bajos. Había que ser muy temerario para atreverse a gritar en voz alta cualquier alusión a todo lo que allí estábamos viviendo. Ni siquiera las canciones podíamos canturrearlas a pleno pulmón. Así que así permanecimos, ante la fría mirada de las señoritas acomodadoras, los guardias de seguridad y algún ente supremo que desde algún habitáculo oculto controlaba todos y cada uno de los minutos del concierto. No hubo piedad. A la hora “F” (de Final) se acabó lo que se daba. El tiempo justo para un bis cortito y adiós muy buenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/3.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/400/3.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/1.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/400/1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los músicos, qué voy a decir yo, estuvieron espléndidos, cómplices entre ellos. Tal vez al nuevo bajo se le veía todavía algo desubicado, un poco a su aire, pero démosle tiempo, todo se andará. Víctor muy despierto, disfrutando con cada acorde y Raúl, en los teclados, cada vez más “in crescendo” (tanto su ego como sus evidentes dotes musicales). Y Popi, en la sombra, imprimiendo fuerza y ritmo a la melodía. Lapido, apoteósico y algo nervioso. Se encontró con un público acomodado en sus asientos, silencioso y atento a todos sus movimientos, midiendo cada detalle, sopesando cada nota y cada palabra. Cuando tocaba afinar los instrumentos, concretar acordes o subsanar pequeños y fugaces problemas técnicos se hacía un silencio sepulcral que inundaba la sala. Y así lo pudo corroborar él mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/4.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/400/4.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El repertorio, sin novedades, pero con alguna ausencia notable. Se echó en falta el solo de Lapido con Bernal a los teclados en “Con la lluvia del atardecer” y el colofón de “Qué fue del siglo XX”. &lt;br /&gt;A pesar de la falta de tiempo, de la escasa comunicación y complicidad con el público y de los incómodos silencios he de decir que el concierto resultó técnica y musicalmente casi perfecto. Pero con el desagradable añadido de quedarse uno con ese regustillo amargo que te dejan las cosas a medias. Por suerte para muchos de los que allí estábamos, al día siguiente nos esperaba en Valencia algo que nos dejaría algo más que un buenísimo sabor de boca.&lt;br /&gt;Alicante había sido sólo el aperitivo. La cosa prometía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-114426793559870148?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/114426793559870148/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=114426793559870148' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114426793559870148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114426793559870148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/04/nada-ms-por-hoy.html' title='Nada más por hoy'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-114296663783896536</id><published>2006-03-21T19:40:00.000+01:00</published><updated>2006-03-21T19:43:57.903+01:00</updated><title type='text'>Con tanto amor</title><content type='html'>Sobre las once de la noche estaba previsto que diera comienzo el concierto de Doctor Divago en Alicante. A las once menos cuarto el local estaba cerrado a cal y canto. No pudimos evitar que la incertidumbre se adueñara de nosotros, provocando que nos cuestionáramos si realmente el concierto sería allí o finalmente en un local que tiene el mismo nombre, pero que se encuentra en otra zona de la ciudad. Decidimos ir a lo práctico, esperar. La calle estaba completamente desierta pero por suerte había un par de locales cercanos donde podíamos tomarnos alguna copa mientras hacíamos tiempo.&lt;br /&gt;Eran las once en punto cuando decidimos regresar al local. Desde la acera de enfrente, lo vimos. Seguía cerrado. Pero al instante alguien comenzó a subir la persiana metálica que cubría la puerta principal. Un chico que andaba por allí cerca nos comentó que también iba al concierto. Ya no estábamos solos y por la puerta asomaban un par de carteles que lo anunciaban. Estábamos salvados, no nos habíamos equivocado (esta vez no) de lugar. &lt;br /&gt;Tras un pequeño percance con el cajero automático volvimos a la sala, esperando encontrar ya cierto tumulto de gente. Nada más entrar nos hicimos con los discos que vendían en taquilla: Jugando a pillar en el limbo (single) y el homenaje a 091 (Canciones de cuna y de rabia). Dentro, unas cuantas personas se reunían en pequeños grupos de tres o cuatro. Había unos cinco grupitos (contándonos a nosotros mismos, que éramos dos). Y no vino nadie más. Vimos a Manolo Bertrán asomarse varias veces desde el “camerino” (por llamarlo de algún modo, porque parecía más un “cuarto trastero”, que otra cosa) y a mí se me caía el alma a los pies. No me podía creer aquello. Que estuviese a punto de tener lugar un concierto de tal calibre y que el número de miembros de la banda casi superara al del público (menos mal que no estaba Chumillas y así eran menos). &lt;br /&gt;Hartos de esperar, los Divago salieron al escenario. Sin mediar palabra empezó a sonar “Con tanto amor”. Enlazaron algunos temas, sin hacer ningún tipo de pausa entre una pieza y otra. En otras ocasiones la anunciaban previamente, y en alguna hubo dedicatoria incluida. Aunque conociera todos los temas del grupo al dedillo, (que confieso que (todavía) no es así, pues hasta ese momento sólo había escuchado sus dos últimos discos) no sería capaz de recordar todos los que tocaron, ni el orden en que se sucedieron. Así, a vuela pluma, puedo nombrar “Tirando a dar”, “Un minuto antes de la realidad”, “Los tontos buenos tiempos”, “Tres billones de latidos” o “El vagabundo de las azoteas”. Perdí la noción del tiempo. Me dediqué a sentir la música, a dejar que me envolviera el sonido… y a hacer fotos poseída por un espíritu de reportera fotográfica que me da de vez en cuando. En mi opinión, de poco entendida en la materia, me pareció que el sonido fue realmente bueno (a pesar de que luego Manolo Bertrán no pareciese demasiado convencido al respecto) y las voces sonaban estupendamente, con una gran potencia. Sonido y voz se compenetraron a la perfección, sin quitarse protagonismo el uno al otro en ningún momento. El único fallo “técnico” que pude percibir fue cuando Edu (bajo) mantuvo una corta pero intensa reyerta con su micro. Pero todo se solucionó en cuestión de unos pocos minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/divago1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/divago1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me gustaría destacar de este concierto fue la entrega del grupo con el público. A pesar de que éramos pocos el grupo lo dio todo, tocaron animados, con ganas, con entusiasmo, disfrutando de cada nota. Al menos eso fue lo que me transmitían. Y ese entusiasmo y pasión por lo que hacen inevitablemente podíamos sentirlo todos los que estábamos allí, que no podíamos evitar dejarnos llevar por la música. &lt;br /&gt;Disfruté mucho. Y me sorprendió comprobar que ya había pasado más de una hora cuando se despidieron por primera vez. Pedimos más. Y nos lo dieron. Volvieron para ofrecernos más canciones.&lt;br /&gt;A la voz de “¿Qué queréis oir?” De Manolo Bertrán, alguien del público tuvo la “magnífica” idea de sugerir “algo de 091”. Indescriptible la mirada de Bertrán en este momento de la noche. A mí me pareció incluso que el tiempo se detenía en ese instante y que la sala se inundaba de un ambiente gélido y hostil. “¡¡Algo de los Chichos!!” gritó otro, para terminar de arreglarlo. Yo, en un momento de inspiración, dije algo de no se qué “Tormentas imaginarias” o algo así, fue un lapsus repentino… pero bueno, por suerte mi tono de voz no es muy elevado. Nadie se enteró, creo. Finalmente, y como estábamos todos tan inspirados, el grupo nos regaló unas cuantas canciones más, cuidadosamente seleccionada por ellos. Fue un bis glorioso, extenso, y muy agradecido. No podíamos aplaudir más porque no teníamos más manos, y porque no había más gente. Pero lo hicieron genial, para mí lo bordaron. La ausencia de Chumillas y su armónica, que proporciona ese sonido tan característico al grupo, se notó lo mínimo gracias a la profesionalidad de la banda, aunque confieso que en algún momento eché de menos ese instrumento y alguno de sus brillantes solos (como el de “No tan bueno”). Pero Doctor Divago es un gran grupo y así lo demostraron, haciéndonos vivir un magnífico concierto. Ya estoy deseando volver a verlos en directo, aunque me temo que por Alicante se lo pensarán dos veces antes de volver. Supongo que la próxima seré yo la que acuda en su busca.&lt;br /&gt;Una vez finalizado el concierto la gente fue abandonando la sala. Hubo algunos problemas a la salida, donde se produjo una especie de efecto embudo por el cúmulo exagerado de personas. Pero quitando esto y algún que otro desmayo entre más de una fémina del público, el concierto transcurrió con normalidad. Los guardias de seguridad y la Cruz Roja se encargaron de mantener el orden y la calma.&lt;br /&gt;Unos minutos después tuvimos la gran oportunidad de conocer a los miembros del grupo y Manolo se encargó de poner la guinda a la noche (¡¡mil gracias!!). Finalmente no ejercí de auténtica “grupie” y olvidé  pedir una dedicatoria en el disco, o una firmita en la espalda, pero tal vez era esa sensación de cercanía, de familiaridad y calidez lo que hacía que en esos momentos no se me ocurriera semejante idea. Otra vez será.&lt;br /&gt;Y una cosa es segura, este ha sido mi primer concierto, pero no será el último. Hace falta más grupos así, que se entreguen y sientan la música &lt;em&gt;con tanto amor&lt;/em&gt;…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-114296663783896536?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/114296663783896536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=114296663783896536' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114296663783896536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114296663783896536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/03/con-tanto-amor.html' title='Con tanto amor'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-114228656255945531</id><published>2006-03-13T22:31:00.000+01:00</published><updated>2006-03-14T23:16:38.890+01:00</updated><title type='text'>Tres billones de latidos</title><content type='html'>Al fin en directo. No ha pasado mucho tiempo desde que escuché por primera vez aquella canción y, sin embargo, me encuentro ilusionada como si llevara años esperando este momento. El primer concierto de Doctor Divago, el mío por supuesto, pues estos valencianos llevan ya unos cuantos años dando guerra sobre los escenarios españoles. Y la emoción de imaginar ese sonido en directo, en una no excesivamente gran sala, gozando de su música y de la cercanía con el público no hace más que aumentar la espectación y, por supuesto, la emoción.&lt;br /&gt;A pesar de las sospechas de que Chumi no podrá deleitarnos con su ya famosa armónica, presiento que éste será el primero de los muchos conciertos que me esperan de este sorprendente grupo. &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tres billones de latidos&lt;/em&gt;, se concentrarán por fin... El 18 de Marzo en Confetti Sala (Ruta de la Madera), Alicante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-114228656255945531?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/114228656255945531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=114228656255945531' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114228656255945531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114228656255945531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/03/tres-billones-de-latidos.html' title='Tres billones de latidos'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-114176226564734403</id><published>2006-03-07T20:19:00.000+01:00</published><updated>2006-06-17T17:03:15.560+02:00</updated><title type='text'>Rescátame</title><content type='html'>&lt;em&gt;Quiero oírte hablar de sombras y fantasmas, &lt;br /&gt;de sueños y el color de la desilusión, &lt;br /&gt;de tormentas y de sol, de guerras y de armas, &lt;br /&gt;de estrellas adivinos y siempre de amor &lt;br /&gt;Rescátame&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[&lt;em&gt;Rescátame&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;Los Débiles&lt;/strong&gt;, 1997]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/salvame.png"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/salvame.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Rescátame.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando vea los sueños diluirse entre los charcos de realidad que las tormentas, imaginarias, dejaron ayer. Cuando veas rendirse al equilibrista, tomando impulso para saltar al vacío, y destroce sus ilusiones contra los muros del desencanto. Cuando las dulces lágrimas de nostalgia se tornen amargas, derramando ríos de desesperación. &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Rescátame.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si las palabras ya no tienen fuerza, y se diluyen entre ecos de rencor. Si el sueño pierde sentido, y su escarchado brillo se evapora al despertar. Si las manecillas de mi reloj marcan las horas muertas. Si me adelanto. Si llego a tiempo. Si dejo de buscar. Si me salvo. &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Rescátame.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me veas silbando esa canción, y mientras, no luzca una sonrisa.&lt;br /&gt;Si me ves perdida en el laberinto, buscando una salida. Cuando piense que todo es nada, que todo es verdad y nada es mentira. Si huyo del imposible. Si me siento frente a ella. Si dejo de levitar. Si olvido cómo volar. Si crezco. &lt;br /&gt;Cuando me veas despertar... &lt;em&gt;Rescátame&lt;/em&gt;.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: El Vertiginoso Atleta Moral (http://www.bluethinking.com/evam)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-114176226564734403?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/114176226564734403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=114176226564734403' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114176226564734403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114176226564734403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/03/resctame.html' title='Rescátame'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-114056239504845150</id><published>2006-02-21T22:08:00.000+01:00</published><updated>2006-02-21T23:53:15.496+01:00</updated><title type='text'>Tirando a dar</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/mirror.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/mirror.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Estamos tirando a dar&lt;br /&gt;Destrozamos trincheras hechas de realidad&lt;br /&gt;Viajan mis horas en pompas de jabón&lt;br /&gt;Mientras quemamos incienso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos tirando a dar&lt;br /&gt;Con nuestros tirachinas contra la realidad&lt;br /&gt;¿Donde podemos esconder nuestro gran botín&lt;br /&gt;de canicas multicolor llenas de rabia y desesperación?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté. He acariciado mis sueños danzando en la niebla. Hemos eternizando el instante, y hemos visto temblar en nuestras manos nerviosas la última página antes del fin. Allí estaré, un minuto antes de la realidad, sosteniendo el tirachinas que destroza los muros infranqueables de la desilusión y el desencanto. Sentada al borde del precipicio, con la mueca irónica del perdedor dibujada en los labios, contemplando el vacío bajo mis pies. Mantengo el equilibrio, otra vez. Siempre.&lt;br /&gt;Desperté. Escribí todos mis sueños. Abrazo mi oso de peluche y me observo en el espejo. No fui otra, no seré otra. Simplemente soy la niña que siempre imaginaste, instalada de espaldas a la realidad. Tratando a duras penas de sobrevivir al olvido, siguiendo las baldosas amarillas o atravesando, como cada noche, el espejo.&lt;br /&gt;Desperté. He cerrado los ojos y he vuelto a ver tu imagen reflejada en el estanque. Fabricamos recuerdos futuros y pequeñas dosis de dulce nostalgia para combatir el olvido. Mientras, la hoguera de sueños que una vez encendimos, sigue iluminando la noche. Ilusiones que nunca se apagan, renovadas. Dejemos sonar la música una vez más. Siempre una vez más, sólo una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté, a tu lado. Y seguiremos soñando mientras dure el instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;"Tirando a dar" es el título de este blog, tomado de la canción de los increíbles &lt;em&gt;Doctor Divago&lt;/em&gt; que lleva el mismo nombre.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-114056239504845150?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/114056239504845150/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=114056239504845150' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114056239504845150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/114056239504845150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/02/tirando-dar.html' title='Tirando a dar'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113925851795475654</id><published>2006-02-06T21:17:00.000+01:00</published><updated>2006-02-06T21:59:40.400+01:00</updated><title type='text'>Muñecos de trapo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/payaso.0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/payaso.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sólo soy un muñeco de trapo&lt;/em&gt;. &lt;br /&gt;Se derrite tu mirada como el azúcar a punto de caramelo. Dorada, brillante, solícita. Intuyes mi desprecio y aún así, o tal vez así, más me añoras. Ignorante de la tormenta que me agita, ajeno por completo a las caricias ausentes que recorren hoy, ahora, en este mismo instante, eternamente, mi piel cansada. Son tus labios melancólicos de mí los que me atan con invisible cadena a una vida sembrada de sombras y desencanto. No sé imaginarte. &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un muñeco, sí, de trapo&lt;/em&gt;. &lt;br /&gt;Y de nuevo tus ojos en los míos, respirando el silencio que me delata. Mis ojos culpables, posados en las manos cuyos dedos entrelazas. Bajo una máscara de serenidad disfrazas el dolor que te causan mis mentiras. Mi verdad. No sabré jamás imaginarte.&lt;br /&gt;Y es así, con tus ojos dulces, perdidos en algún punto inconcreto, cuando pienso en lo cruel que es el azar. Azaroso destino del que somos marionetas. Yo preguntándome quién mueve los hilos de quién, tú preguntando la hora. Sé lo que eres, y lo que soy.&lt;br /&gt;Un muñeco de trapo, tan sólo. &lt;em&gt;Tan solo&lt;/em&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113925851795475654?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113925851795475654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113925851795475654' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113925851795475654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113925851795475654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/02/muecos-de-trapo.html' title='Muñecos de trapo'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113770967608376561</id><published>2006-01-19T23:00:00.000+01:00</published><updated>2006-01-19T23:27:56.100+01:00</updated><title type='text'>Mapas</title><content type='html'>&lt;em&gt;"Las líneas se cruzan y forman un mapa en tus manos,&lt;br /&gt;no tengo brújula y no veo la luz de aquel faro..."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(&lt;em&gt;Todo comienza a girar&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;091&lt;/strong&gt;. Letra y música de &lt;strong&gt;J.I.Lapido&lt;/strong&gt;, 1993)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/baldosas.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/200/baldosas.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía 16 años cuando me perdí por las calles de una zona residencial a las afueras de Dublín. Había salido por la mañana temprano, después de un desayuno a base de té con leche y galletas “digestive”. Revisé la bolsa donde llevaba el material necesario para las clases. Una libreta, varios bolis de colores y el almuerzo. Amanecí con los ojos hinchados. Pero los surcos que las lágrimas habían dejado en mis mejillas no tardaron en dar paso a una inmensa sensación de libertad. Pasé de la angustia al descanso absoluto en cuestión de horas. Estar tan lejos de casa, de mis padres, de las obligaciones diarias o de las mismas caras de siempre me producía, lejos de lo que había llegado a imaginar, un infinito sosiego. Samson me acompañó hasta la puerta, enredándose entre mis piernas hasta casi hacerme caer. Quería jugar y su hocico húmedo me rozó la palma de la mano produciéndome un reconfortante cosquilleo. Mi “mother” se despidió de mí agitando la mano, como en las novelas o en las películas antiguas. &lt;br /&gt;En la parada del bus me esperaban otros alicantinos de mi edad, algunos algo más jóvenes, que se enfrentaban a su primer día en la “school”. Entre nosotros había un veterano. Nos contaba batallitas de años anteriores y lo mirábamos con admiración. Se sentía como Dios. Me senté con Raquel en el autobús. Seguramente fueron las circunstancias lo que nos unió de aquella manera, pero no consigo recordar una amistad tan fuerte e intensa como la de aquel mes. Me gusta recordarla con sus 14 años, siempre sonriente y henchida de inocencia, con una extrema timidez que no hacía más que acrecentar mi cariño hacia ella. Me regaló millones de risas, y billones de carcajadas. Alguna lágrima también. Hace tiempo que no sé de ella, la última vez que la ví fue por casualidad una noche en un restaurante del centro. Iba con su novio. Ahora solo somos dos desconocidas capaces únicamente de reconocerse al revivirnos en otro tiempo… y otro lugar. &lt;br /&gt;El día en la escuela fue intenso. Nada más verle aparecer por la puerta lo pensé. Era &lt;em&gt;él&lt;/em&gt;. Tuve todo un mes para lanzarme de lleno a un enamoramiento absurdo basado más en una admiración adolescente que en un vínculo emocional propiamente dicho. Creo que no guardo recuerdos tan vivos como los de aquel mes de Julio del 98. No fue solo mi “teacher”. Fue la primera despedida que lloré amargamente. La primera sensación de pérdida absoluta.&lt;br /&gt;Con la angustia de la noche anterior completamente olvidada regresé a casa. Al llegar a la bifurcación que determinaba la dirección a tomar dudé varios minutos. No recordaba si debía seguir por la derecha o por la izquierda. Rebusqué en mi bolsa queriendo encontrar la solución. Pero había olvidado el mapa encima de la cama. Decidí que era por la izquierda. Sí, estaba segura, era por allí. Tras unos minutos andando por callejuelas anónimas, todas iguales, me di cuenta de que nada me resultaba familiar, de pronto, no lograba reconocer formas, árboles, fachadas, dobleces o esquinas. No recordaba aquella zona. Me había perdido. Sentí las lágrimas acudir a mis ojos, como si fuera una niña pequeña sola y desamparada. Y antes de que aparecieran por cualquier resquicio, les planté cara y decidí resolver la situación. Me engrandecí y me sorprendió comprobar que no resultaba tan difícil enfrentarse al problema. Recordaba el nombre de la calle y sólo me hizo falta preguntar a dos o tres personas que amablemente me indicaron por dónde debía seguir. Joanne abrió la puerta y me abrazó con fuerza al verme. Estaba preocupada por mi considerable retraso y ya se había abrigado para salir a buscarme. Lloré dos veces en Dublín, la primera noche y la última. &lt;br /&gt;Además de inglés, aprendí que los mapas no son necesarios para encontrar el camino de regreso. Y que en el fondo no importa la dirección tomada porque de todos modos llegaremos, aunque no sea por el camino más corto o el más sencillo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volveré algún día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O puede que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113770967608376561?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113770967608376561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113770967608376561' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113770967608376561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113770967608376561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/01/mapas.html' title='Mapas'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113728224349008276</id><published>2006-01-15T00:31:00.000+01:00</published><updated>2006-01-15T20:52:53.886+01:00</updated><title type='text'>Perdedores</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/caballo%20copia.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/200/caballo%20copia.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tenía razón el solitario... &lt;br /&gt;poco tenemos que perder: &lt;br /&gt;¿Recuerdas cuando nos quedamos dormidos en el carrusel... &lt;br /&gt;...el carrusel abandonado? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(José Ignacio Lapido, &lt;strong&gt;"El carrusel abandonado"&lt;/strong&gt;, 2002)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría decir que en el fondo me gusta perder, o que siempre he perdido. Y si me desnudo ante vosotros veréis a un alma sembrada de fracasos, de intentos truncados, de promesas rotas o sueños suicidas. Zurcí con hilos de oro todos los agujeros de mi túnica raída por el tiempo creyendo que así, tal vez, los parches taparían las rendijas por las que la esperanza, poco a poco, se escapa. Que ingenua fui. No hay remiendos que curen la desdicha del perdedor, ni ilusiones renovadas que alivien el tedio. Hay días en los que la rutina se convierte en una especie de función de teatro condenada al abucheo, sabemos de sobra que el público acabará tirándonos piedras en lugar de aplausos. Pero volvemos, cada día, a intentarlo de nuevo. &lt;br /&gt;Decimos que somos unos perdedores y que siempre perderemos. Es el consuelo irónico del que, paradójicamente, se rebela contra todo aquello que le ha sido negado. Y que acepta como un regalo lo que los demás son incapaces de imaginar.&lt;br /&gt;A pesar del desencanto afinaremos, por si acaso, las guitarras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113728224349008276?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113728224349008276/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113728224349008276' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113728224349008276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113728224349008276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/01/perdedores.html' title='Perdedores'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113656876897092714</id><published>2006-01-06T18:20:00.000+01:00</published><updated>2006-01-11T16:42:38.646+01:00</updated><title type='text'>Nadie sabe</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La finita paciencia engendra la duda,&lt;br /&gt;el olvido la agrieta.&lt;br /&gt;Prisión certera de recuerdos&lt;br /&gt;que entre brumas de licor&lt;br /&gt;los pierde y dispersa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y nadie supo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nadie supo quienes fuimos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nadie lo supo. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cantan su melodía&lt;br /&gt;los muertos en la batalla.&lt;br /&gt;La ausencia se colma&lt;br /&gt;de silencios y cristales,&lt;br /&gt;restos inertes de copas vacías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y nadie sabrá.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nadie sabrá quienes fuimos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nadie lo sabrá. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve la bella que viste esmeralda,&lt;br /&gt;buscamos luz entre las sombras.&lt;br /&gt;Se restaura la ilusión&lt;br /&gt;que embriaga la memoria.&lt;br /&gt;Tejemos sueños escarchados de plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y nadie sabe.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nadie sabe quienes fuimos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nadie lo sabe.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los restos del naufragio&lt;br /&gt;repiten nuestros nombres.&lt;br /&gt;Ellos nos recordarán,&lt;br /&gt;también nuestro fantasma&lt;br /&gt;... y nuestra soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D: Polvo somos...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113656876897092714?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113656876897092714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113656876897092714' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113656876897092714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113656876897092714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/01/nadie-sabe.html' title='Nadie sabe'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113629710165759379</id><published>2006-01-03T15:01:00.000+01:00</published><updated>2006-01-03T15:46:32.710+01:00</updated><title type='text'>Belleza...</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/farola.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/400/farola.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#6666cc;"&gt;&lt;strong&gt;"La vista ejercitada revela un mundo insospechado y descubre belleza aún en las cosas más vulgares."&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113629710165759379?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113629710165759379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113629710165759379' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113629710165759379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113629710165759379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2006/01/belleza.html' title='Belleza...'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113576648616159322</id><published>2005-12-28T11:26:00.000+01:00</published><updated>2005-12-28T11:41:26.173+01:00</updated><title type='text'>Cuando el viento sopla...</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/dienteleon.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/dienteleon.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Un aroma traido por el viento, la luz del día a una hora concreta, una imagen deslucida o el murmullo de un sonido lejano... Es suficiente para devolvernos pedazos enteros de un pasado que habita, aún, todavía, siempre, en el lugar donde ya no existe lo que una vez existió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Me he asomado al patio a recoger la ropa tendida. Arriba, un pedacito de cielo azul me muestra unos retazos de nubes. La luz del día se me antoja distinta pero es la misma de ayer, de un ayer lejano que rescato a toda costa de algún rincón de mi memoria. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Soy una niña, de cuatro o cinco años, y camino por la plaza de la mano de mi abuelo. Él, siempre como un pincel, me pasea orgulloso y se para a cada instante a saludar. Es amigo del pescatero. Entramos a una pescadería pequeña y húmeda donde habitan las tinieblas. Me da miedo observar cómo por un pequeño canalillo situado entre el mostrador y yo gotea lentamente un agua de color rojizo. Mis piecitos infantiles se pegan al suelo y el olor es nauseabundo. Tiro de mi abuelo en dirección a la puerta. Por ella asoma un hilito muy fino de luz. Quiero salir. El bigotudo comerciante me sonríe por encima de su mofletuda y sonrojada cara y tiro aún con más fuerza de la chaqueta de mi abuelo. Una chaqueta de cuadritos marrones, a juego con el pantalón. Salimos. Mi abuelo sostiene en la otra mano (con la que no me agarra a mí) una bolsa de pescado. Puedo ver unas colas y unos ojos rígidos y ensangrentados asomarse entre el papel grisáceo, cubierto a su vez por una bolsa de plástico semitransparente. Volvemos a la plaza, hace viento pero el sol brilla con fuerza. Veo a otros niños jugar y la mano grande y de piel dura y reseca, pero caliente, que me agarra con fuerza empieza a resultarme agobiante. Trato de desprenderme de ella con fuerza, con insistencia, con gemidos de disconformidad que no llegan a desembocar en la rabieta. Pero él no me suelta. Soy muy pequeña. Y él es mi ángel guardián. Resignada a ser su prisionera le miro desde abajo. Su sonrisa, perfecta, muestra una hilera de dientes blancos. Es feliz. El sol me deslumbra y veo su silueta ligeramente a contraluz. Pero en el lugar de donde vienen los recuerdos una ráfaga de viento me devuelve nítida y clara, su imagen. Su traje de cuadritos, su camisa amarilla, su corbata gris. Su pelo cano y ondulado, su sonrisa, su mano sujetando la mía. Me luce con orgullo por la plaza del barrio. Mira el reloj. Tal vez vaya siendo hora de volver a casa. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Termino de recoger las cuatro prendas de ropa de la cuerda. El cielo ahora se muestra desnudo y sin nubes. El viento y su aroma me devuelven a la realidad que no es tan distinta de la de ayer. Y sin embargo, nada es lo mismo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113576648616159322?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113576648616159322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113576648616159322' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113576648616159322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113576648616159322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2005/12/cuando-el-viento-sopla.html' title='Cuando el viento sopla...'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113493206902676857</id><published>2005-12-18T19:49:00.000+01:00</published><updated>2005-12-21T20:14:50.136+01:00</updated><title type='text'>Zoé</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/cafe1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 160px; CURSOR: hand; HEIGHT: 122px" height="154" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/cafe1.jpg" width="188" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Zoé le miró a los ojos con descaro, acariciando su tez con las profundas pupilas. Comenzaba el lento recorrido en la poderosa mandíbula, deteniéndose luego en la mejilla para luego descansar sobre los labios entreabiertos, que dejaban escapar el humo que segundos antes había tragado. Se imaginaba a sí misma recorriéndolos con su lengua, bebiendo de ellos, aspirando su aliento.&lt;br /&gt;A él le provocaba cierta gracia observar su manera de admirarlo. Pero su fascinación era mayor que la que ella le profesaba. No había nada que desviara su atención del perfil de la muchacha. Ni siquiera el estridente sonido de la máquina de café ni el jaleo de los cubiertos y platos que chocaban entre ellos al ser manejados de manera brusca por una camarera inexperta conseguían despertarlo de su ensoñación. Se quedaba embelesado durante horas, deteniendo el tiempo en la curva que el labio inferior de la joven formaba con su redondeada e infantil barbilla. Le parecía que la Naturaleza había tenido veinte años atrás un momento de perfecta inspiración y se había recreado creando aquel hueco sublime, volcando en él toda la belleza.&lt;br /&gt;Para Zoé y su creador el tiempo parecía no existir. Tampoco el espacio. Aquella cafetería de barrio se trataba tan sólo de una circunstancia más, cómplice de sus fugaces pero idílicos encuentros y desencuentros. Se miraban despacio, fundiendo el verde esmeralda con el negro más oscuro.&lt;br /&gt;En mitad del silencio, su silencio, nadie podía verles ni oírles. Nadie podía saber que ellos estaban allí porque lo que otros veían no era más que su absurdo reflejo. Lo que los demás pensaban que veían. Lo que no era.&lt;br /&gt;Zoé sonrió y, en lo que él interpretó como un intento de ella de pronunciar alguna innecesaria frase, deslizó rápidamente dos dedos sobre sus labios para detener el sonido y prolongar el hermoso silencio que los unía.&lt;br /&gt;“No digas nada.” Su pensamiento sobrevoló las dos tazas de café y la mesa que los enfrentaba, posándose en la bella sien femenina. La sonrisa interrumpida continuó y los candorosos labios besaron lentamente la yema de sus dedos. Su cuerpo se estremeció al sentir el cálido aliento de la inocencia. La había tocado.&lt;br /&gt;Cerró los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Más café?- Una joven no muy alta, sosteniendo una jarra de café rancio recién hecho, le miraba a la espera de una respuesta. Su mandíbula subía y bajaba nerviosa, presa de la ansiedad que se cebaba en la enorme bola de chicle que trataba a toda costa de mantener en su cavidad bucal- ¿Señor? – chirrió de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mesa, una taza vacía le devolvía a la realidad. Fuera llovía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí por favor. Doble de azúcar.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113493206902676857?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113493206902676857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113493206902676857' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113493206902676857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113493206902676857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2005/12/zo.html' title='Zoé'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113441757506928000</id><published>2005-12-12T20:48:00.000+01:00</published><updated>2005-12-12T20:59:35.083+01:00</updated><title type='text'>No sé por dónde empezar</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/lapido_grana.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/320/lapido_grana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Alicante, 4 de Diciembre de 2005. Sobre las 7 de la tarde, a pesar del cansancio físico vuelco mi entusiasmo en revivir, a través de mi humilde crónica, el concierto que &lt;strong&gt;José Ignacio Lapido&lt;/strong&gt; nos brindó en Granada. Inolvidable es sin duda la palabra perfecta para definir todo lo vivido y lo sentido no sólo durante el concierto, sino durante los momentos previos y, cómo no, durante los que le siguieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Dicen que la primera vez siempre marca. Y también que no existen segundas oportunidades para causar una primera impresión. Llovía en Granada, como no podía ser de otro modo. Parece que el maestro lleva la lluvia en los bolsillos y la esparce allá por donde pasa. Todo fueron nervios e imprevistos de última hora, planes que se deshacían y volvían a recomponerse gracias a una rápida y concisa llamada de teléfono. Dios bendiga las nuevas tecnologías. Si Internet no existiera con casi total seguridad me atrevo a decir que no habría presenciado el concierto (celestial) del pasado viernes 2 de diciembre. Sin los teléfonos móviles probablemente me habría quedado a las puertas del paraíso. Pero finalmente entramos y no, el cielo no es tan sólo del nombre de un bar.&lt;br /&gt;La entrada, en mi mano, se agitaba velozmente de arriba abajo, marcando el ritmo incesante y acelerado de mis pulsaciones. Los nervios previos a la primera vez. Me sentía como una niña de 15 años que tiene su primera cita. Podría decirse que iba a ser desvirgada en cierto sentido, en el casto por supuesto, y en el estrictamente musical.&lt;br /&gt;A pesar de encontrarme rodeada de los listeros (nunca olvido una cara, con los nombres siempre hago alguna que otra involuntaria excepción), de la soñada compañía, de apretar como un tesoro la entrada en un puño metido en el bolsillo; a pesar de sentir como algunas gotas de lluvia se colaban por debajo de mi capucha y de ser consciente del lugar (y el tiempo) en el que me hallaba, seguía pensando que todo era un sueño y que de un momento a otro se levantaría el telón o alguien me pellizcaría para hacerme despertar. Y esa sensación sólo empezó a disiparse cuando vi de lejos aparecer al maestro sobre el escenario, vestido con americana negra y con su SG color vino y escuchar los primeros acordes de “Escrito en la ley”. Y yo más preocupada por pillar los tickets para los cubatas y por guardar mi abrigo en el ropero. Cuando se imponen las circunstancias…&lt;br /&gt;Pero de allí fuimos directos al lugar que consideramos oportuno, justo en el punto de mira de Lapido, más bien por las últimas filas. El espectáculo acababa de comenzar y ya nos habíamos lanzado de lleno a lo desconocido. Tocada y hundida. Fue lo que dije cuando me preguntaron que tal había ido mi primera vez en un concierto del maestro. No se me ocurría mejor manera de describirlo, pues tampoco mis neuronas ni el sentido común en esos momentos estaban para muchos refinamientos ni elaboradas respuestas. No. Estaba totalmente deslumbrada, sonada, feliz. Fueron muchas emociones en las más de dos horas de música celestial que nos regaló. A “Escrito en la ley” siguieron “No digas que no te avisé”, “Bellas mentiras” momento en el que empezamos a preguntarnos si Lapido sería capaz, en un acto burlón, de ir interpretando una a una, por orden, las canciones del último disco, idea que se esfumó cuando comenzaron a sonar los acordes de “Nadie besa al perdedor”, “Luz de ciudades en llamas”, “De espaldas a la realidad”, “Sigo esperando”, “Por sus heridas”, “Cuando las palabras vuelvan del exilio”, “La antesala del dolor”, “Más difícil todavía” (un poco flojos esos gritos de “¡Agua!” aunque confieso que yo me incluyo en el grupo de los más tímidos/as).&lt;br /&gt;Podría decirse que a estas alturas del concierto el ambiente ya estaba más que caldeado, la emoción había impregnado cada rincón de la Industrial Copera y podía respirarse el entusiasmo y la devoción de los fans entre coros, manos alzadas y aplausos, infinitos aplausos.&lt;br /&gt;“No sé por donde empezar” comenzó a derramar sus primeras notas a mitad del concierto (contra pronóstico de ser la canción que abriría el concierto, como esperábamos) y, a nivel de lo íntimo y personal fue el momento justo en el que emocionalmente más tocada me sentí. Pero no hundida. Casi podía levitar y estaba, como suele decirse, en una nube.&lt;br /&gt;Luego le siguieron “Hasta desaparecer” y “Noticias del infierno” tras las cuales el espíritu de los cero se manifestó de manera arrebatadora en un “Espejismo nº8” y el “Zapatos de piel de caimán” que supuestamente cerraba el concierto. Pero iba listo Lapido si pensaba que le íbamos a dejar marchar así, queríamos más y pedíamos a gritos, como niños, nuestra buena dosis de… buen rock. El maestro se volcó en Granada, “desató la locura” como al día siguiente clamaría el Granada Hoy. Menudo primer bis: Lapido solo con teclados, poniéndonos los pelos de punta con “Con la lluvia del atardecer”, seguida de “No queda nadie en la ciudad”, “Agridulce” y el tema de los cero “En el laberinto”. Como el laberinto de emociones en el que me hallaba inmersa y del que desde luego no quería ni tenía intención de salir. Para rematar, el maestro quiso regalarnos la guinda que elevaría a la perfección el concierto, trasladándonos de nuevo a la época de los cero. Sonaron “Esta noche” y “Que fue del siglo XX”. A eso le llamaría yo terminar el concierto con un magnífico principio. En cuanto a temas de sonido, coordinación entre los músicos, y otros etcéteras me abstengo de comentarios. No puedo ser objetiva. Fue mi primer concierto, y desde luego espero que no sea el último, y los sentimientos y las emociones vividas son los que guían en estos momentos mis palabras y mi crónica totalmente subjetiva y personal.&lt;br /&gt;Pocos minutos después, José Ignacio tuvo la amabilidad de permanecer a pie de cañón firmando discos, entradas y recibiendo con una ¿sonrisa? Los halagos y las gracias. No destaqué por la originalidad de mi comentario “El concierto ha estado genial. Es el primero al que venimos y esperemos que no sea el último” (claro que Kike aún se lució más que yo al pronunciar ese “Maestro, écheme una firmita” O_O ). Lapido me mira con cara de que le han dicho eso mismo unas cuantas veces más, me pregunta el nombre y me firma la entrada. Su firma y ya está. Todavía me pregunto por qué quiso saber cómo me llamaba… Claro que teniendo en cuenta el tamaño de la entrada y el espacio en blanco disponible la cosa tiene su lógica. Sólo cabía su firma, y dando gracias. Imposible olvidar esa dura mirada con un punto de luz que ilumina, increíble.&lt;br /&gt;En fin, y después del concierto, aún en las nubes, con los listeros al Ruido Rosa, a cuyas puertas nos quedamos Kike y yo, al presenciar el cúmulo exagerado de personas que allí había metidas, a lo que si sumamos el sueño acumulado y el cansancio no es de extrañar que decidiéramos volver al hotel a descansar como niños. Personalmente me dolió en el alma no poder despedirme de nadie en condiciones, ni compartir impresiones con todos los listeros a los que conocí, ni poder despedirme de Paco, al que hacía tanto tiempo que tenía ganas de conocer, ni más tarde poder charlar con algunos componentes de la banda, Lapido incluido…pero bueno, el cansancio se impuso por encima de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá una próxima vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que se impone de nuevo la realidad llega el momento de que sigamos fabricando sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias maestro."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113441757506928000?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113441757506928000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113441757506928000' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113441757506928000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113441757506928000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2005/12/no-s-por-dnde-empezar.html' title='No sé por dónde empezar'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113269589454999029</id><published>2005-11-22T22:26:00.000+01:00</published><updated>2005-11-22T22:44:54.560+01:00</updated><title type='text'>Breve apunte</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/RKL2mini.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/200/RKL2mini.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Por si a alguien le apetece echarle un vistacillo, en la sección de links ya he dejado el enlace que va directo a mi web personal.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es fruto de tardes enteras en clase de diseño gráfico, me ha costado sudor, esfuerzo y miles de peleas con el flash de las narices. Pero al final, parece que ha salido algo medio decente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En fin, menos da una piedra.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113269589454999029?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113269589454999029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113269589454999029' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113269589454999029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113269589454999029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2005/11/breve-apunte.html' title='Breve apunte'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19128415.post-113242708227639892</id><published>2005-11-19T19:57:00.000+01:00</published><updated>2005-11-20T19:47:43.690+01:00</updated><title type='text'>Match Point</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/1600/matchOK.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4036/1887/200/matchOK.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Aquel que dijo:”prefiero tener suerte a tener talento” conocía la vida en profundidad. La gente tiene miedo a reconocer el gran papel que desempeña el azar en la vida. Da miedo pensar que haya tantas cosas fuera de nuestro control. Hay un momento en un partido en que la bola golpea en lo alto de la red y por una milésima de segundo puede caer hacia un lado u otro. Con un poco de suerte rebota en el campo contrario y ganas. O puede que caiga en tu campo y entonces pierdes."&lt;/em&gt; Así empieza &lt;strong&gt;Match Point.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que en la vida existen dos tipos de personas, los que creen tenerlo todo bajo control y aquellos que piensan que todo queda fuera de su alcance, que nada se puede controlar. No sé cuál de las dos visiones de la vida es más insensata pero posiblemente, ande más desencaminada la primera. El ser humano tiende a pensar y creer ciegamente en su poder de elección, basando en ese poder su libertad. Pero parto de la siguiente pregunta: ¿Hasta que punto soy yo quien toma las decisiones? ¿Dónde termina la frontera entre mi libertad y las circunstancias impuestas que yo no he elegido? La vida tiene un alto y decisivo componente de azar, o de suerte. Ese componente es tan elevado que nos asusta pensarlo. A menudo nuestras posibles decisiones son tan solo una pequeña muestra de las múltiples posibilidades existentes de elección que, debido a las circunstancias del preciso momento, quedaron desechadas por el azar. ¿Y por qué quedaron fuera de nuestro alcance esas decisiones que jamás conoceremos y que ni si quiera seremos capaces de imaginar? Es todo fruto de la causalidad. Las causas que llevan a otras causas que darán origen a otras múltiples causas que desemboquen finalmente en la ocasión que se nos presenta. Nuestra oportunidad de elegir y, al mismo tiempo, desechar la otra opción. Porque siempre hay otra opción. Y al desecharla, desechamos otras futuras ocasiones de elegir, definiendo al mismo tiempo, el camino que nos llevará a otras futuras elecciones. Tampoco somos conscientes, al tomar una decisión, de cuáles serán sus consecuencias... Podemos tener una idea aproximada de la consecuencia casi inmediata de dicha elección pero somos incapaces de intuir mínimamente todo lo que vendrá después y cómo orientará esa decisión nuestro camino, ese que hacemos a cada instante. Y con esto me remito inevitablemente a ese “Efecto mariposa” del que habló en su día un tal Lorenz, al tratar de explicar la importancia de lo pequeño y de cómo todo, por insignificante que parezca, es susceptible de generar un desenlace dramático (y con dramático me refiero a grandioso, cargado de emoción, de importancia, de trascendencia…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kundera abordó, a mi parecer, de una manera sutil este tema, en su obra &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La inmortalidad&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; al referirse a los acontecimientos episódicos y a aquellos que se convertían en la causa de otros acontecimientos históricos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“… ningún episodio está&lt;/em&gt; a priori &lt;em&gt;condenado a seguir siendo para siempre episodio, porque cualquier acontecimiento, aún el más insignificante, esconde dentro de sí la posibilidad de llegar a ser antes o después la causa de otros acontecimientos y convertirse así en una historia o una aventura.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tampoco olvidó abordar el tema de la casualidad, llegando incluso a detallar los diversos tipos de casualidades. Kundera entendía la casualidad como esas coincidencias curiosas que se producen a diario, a todas horas, y que, con apariencia inofensiva, desencadenan acontecimientos de índole insospechadamente trascendental. Nos empujan a seguir un camino en lugar de otro.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En &lt;strong&gt;Match Point&lt;/strong&gt;, de Woody Allen (al que descubro por primera vez en esta película), esta idea (entre otras) queda reflejada a lo largo de la película, quedando resumida casi al final de la misma en una sola frase: &lt;em&gt;“Ella sólo tuvo la suerte de encontrarse en el lugar oportuno y en el momento oportuno”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Para mí esa frase sentencia lo insignificante que resulta nuestro “poder de elección” frente a las circunstancias que rodean nuestras vidas, ya que &lt;em&gt;“sólo nos dejan ser espectadores de vidas que giran alrededor de la nada”.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://tirando-a-dar.blogspot.com/atom.xml &lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19128415-113242708227639892?l=tirando-a-dar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/feeds/113242708227639892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19128415&amp;postID=113242708227639892' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113242708227639892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19128415/posts/default/113242708227639892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tirando-a-dar.blogspot.com/2005/11/match-point.html' title='Match Point'/><author><name>Raquel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01041702899106191791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_8XjRI2RoduU/Srxk9XD6-oI/AAAAAAAAADA/4YIGVUvdbCE/S220/conejita.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
